19 febrero 2012

Resumen de la primera semana del curso

El comienzo del curso el pasado sábado 11 fue bastante "light". De entrante, un tema con pocas preguntas en los exámenes (de momento): Planificación y Gestión Sanitaria y URM. Y como factor atrayente, la novedad. Es un tema que no siempre se toca en la carrera (en mi caso debo reconocer que sí que me habían explicado parte de los conceptos de Gestión, y casi todos los de URM).

Me sorprendió gratamente cómo se organizaron en el curso para hacer la entrega de materiales. Desde el momento en que entré hasta que tuve en mis manos el lote casi completo de libros pasaron escasos 2 minutos. Habían repartido las mesas por apellidos y de ese modo las colas iban muy ligeras. En el mismo acto nos hicieron entrega de las tarjetas identificativas, sin las cuales no se puede entrar al curso, y con las que además hay que "fichar" en un escáner digital cada día para poder optar a la acreditación oficial del programa.

Ví caras conocidas, viejos compañeros, actuales compañeros, antiguos Rs pequeños. Me alegré de comprobar que, efectivamente, no soy la única con esperanzas de que se convoque un examen. Y con bastante presencia de ánimo, empezamos el recorrido que terminará en septiembre, cuando terminemos el último tema.

Nos reunimos allí nada menos que 400 médicos de familia, escuchando con ojos como búhos en la oscuridad, y en una sala anexa unos cuantos más, que seguían la clase por videoconferencia. La sala Mapfre era bastante cómoda, con asientos anchos y buena ergonomía general, pero las palas para escribir resultaban demasiado pequeñas. El principal problema fue el aire acondicionado que me tocó justo sobre el cuello y me mantuvo con la cabellera erizada toda la mañana. Bueno, ese y el mogollón que se formaba para salir del aula en los descansos (sólo había una estrecha salida por una escalera, y un par de ascensores algo lentos).

Villacampa y Rosell (¡voces familiares de los CDs de MP3 de mi viejo curso MIR a distancia!) resultaron bastante motivadores por sí mismos. Siempre me he preguntado como alguien puede mantener tanto tiempo seguido el interés de un auditorio, pero la verdad es que si analizas la situación llegas a la conclusión de que este tipo de profesor siempre es un poco "showman". Las explicaciones estuvieron salpicadas de comentarios irónicos y chistes esporádicos, menciones a una realidad 2.0 que hace unos años ni existía (Médico Cabreado, Rafa Bravo...) y pausas de relax. Fue todo muy agradable y debo reconocer que salí de allí con ganas de comerme el examen con patatas (aunque luego el tiempo trabajado no me permita escoger plaza, pero ¡qué carajo!, el corte lo pasaré). Son grandes. Se les nota la experiencia.

Un grave inconveniente organizativo de este tipo de cursos es buscar un sitio donde comer. Es verdad que por la zona, y en el propio centro comercial, se encuentran algunos locales válidos. Pero está claro que estos locales no se esperaban semejante avalancha de gente un sábado a mediodía, y tardaron bastante en servir por escasez de personal. Por ello igual habrá que plantearse comidas colaborativas en próximas citas (¿llevamos cada uno una cosa? ¿tortilla, empanada, etc? podría ser divertido). El caos organizativo fue más notable aún a la hora del café: no existía en los alrededores ni una maquinita de la que sacar un café instantáneo, y la cafetería Mallorca se vio desbordada muy a las claras. Otra nota mental: el próximo día, llevar un termo en el bolso.

La semana posterior ha transcurrido con fluidez. Repartido el temario del libro, resulta fácil estudiar cada día lo que toca, hacer las preguntas de autoevaluación correspondientes, y de postre acceder a la web del curso y hacerse un "examen a la carta" con preguntas de exámenes previos de oposiciones de AP. Esto es lo que más ha evolucionado desde los tiempos de maricastaña en que yo hice el curso MIR a distancia: la web. La han convertido en una herramienta magnífica. Ya no es necesario para hacer los simulacros tener un cronómetro y un bloc de post-it con los que tapar las respuestas. Ahora el ordenador te presenta las preguntas y te controla el tiempo, te da el resultado de cada respuesta inmediatamente después de haber dado tú la tuya, y te saca de forma inmediata los informes personales de fallos y evolución. ¡Qué gusto de simulacro, el que hice el domingo, y qué gusto volver a comprobar que hay cosas que no se te olvidan! 

Ahora no sé qué hacer. Esta semana probablemente me dedicaré a ir leyendo con antelación los dos libros (ya algo más voluminosos) que desarrollaremos en clase el 3 de marzo. El quid de la cuestión en esto del estudio es coger el ritmo y no soltarlo. ¡Hay que desoxidarse!

05 febrero 2012

Curso Intensivo de Atención Primaria "Asturias"

Hoy he desenterrado algunos elementos que tenía fuera del alcance porque en los últimos meses no los había necesitado. Dado que ahora una lee por internet y descarga libros en formato electrónico a su ebook, y que hasta los másteres se desarrollan con PDFs en vez de libros de papel, mi viejo atril de estudio y mi estuche de fluorescentes y portaminas estaban, esencialmente, criando polvo en la habitación pequeña.

Pero toca volver a darles uso.

¿Qué falta aquí? ... El libro del curso, obviamente...


El sábado que viene, día 11 de febrero, comienza el curso de preparación de oposiciones en Madrid (el curso intensivo de Atención Primaria "Asturias"). Son malos tiempos y nadie termina de creerse que vayan a convocarse oposiciones en Madrid próximamente, pero como la esperanza es lo último que se pierde (y más nos vale), somos 400 personas las que hemos decidido arriesgar algo de dinero y empezar a prepararnos, por si se cumpliesen las expectativas y se convocasen esas famosas 306 plazas de Médico de Familia que llevan colgando en el limbo desde 2009. 

Nota: según Armando Resino dicha convocatoria ya tendría que haberse anunciado, pero parece que con tanto lío de recolocaciones no les ha debido dar tiempo de hacerlo... Al final, cómo no, apurarán hasta el 25 de marzo...


Cierto es que hay formas más económicas de prepararse el temario (por ejemplo, haciéndolo por cuenta propia o con materiales de otros años). Pero visto lo bien que me funcionó el método de esta academia cuando preparé con ellos el MIR, he querido darles de nuevo un voto de confianza y dejarme guiar. Ya de paso me servirá de estímulo el tener que ir a clase y ver a otras personas que se han puesto a la tarea como yo. En la anterior ocasión hice el curso a distancia y me mantuve motivada yo solita, pero teniendo ya trabajo, hipoteca, doblajes, casa y tareas pendientes, casi prefiero tener el camino marcado y el "estrés moderado" de tener que ir cumpliendo con los simulacros y el temario.

¿Que va a ser difícil? Claro, mucho. El ratio de presentados por plaza disponible será, con toda probabilidad, altísimo. Pero también es probable que sea el último proceso selectivo que veamos (o al menos, el último en mucho tiempo). Y por ello, por difícil que resulte, toca enfrentarse a ello. Yo, al menos, me sentiría peor si no lo intentase.

De modo que volvemos al atril, a los libros de papel, al cronómetro en los simulacros y a los madrugones de los sábados para ponerse a estudiar. Pena me da que los de Asturias no se modernicen y no nos pasen el temario en formato .epub para leer en el ebook y no partirnos la espalda trasladando tomos. Pero también es cierto que para estudiar siempre resultó mejor poder garabatear, anotar, dibujar, poner corchetes, subrayar... De modo que lo consideraremos un mal necesario.

Mucho ánimo a todos los que os hayáis apuntado. Nos veremos el sábado en la recogida del material. No olvidéis la carta firmada. ¡Suerte y a por ello!

02 febrero 2012

Come comida. No demasiada. Sobre todo vegetales.


En la línea de lo comentado en el anterior post, parece que se adopta progresivamente este lema para transmitir la idea a la población general. "Come comida, no demasiada, sobre todo vegetales". Original de Michael Pollan, resume bastante bien los últimos consensos de la SEEDO y es muy fácilmente recordable y transmitible... 7 palabritas.

Hoy me he acordado de este lema precisamente cuando estaba a punto de escribir un post sobre "Cómo hacer la compra para no engordar". Tonta de mí, no hacía falta redactar mucho. Con esas 7 palabras se resume todo.
1) Come comida. Sí, de eso se trata. De comer comida. Comida, y no "cosas identificables como comida". Compra (y consume) manzanas, no "postre de compota de manzana con canela y miel". Si quieres compota, la haces tú. No compres productos "identificables como manzana", porque básicamente no sabes cuántas guarrerías y cuántos azúcares añadidos o colorantes les habrán añadido. Compra comida y come comida. Procura saber a las claras qué estás comprando.

2) No demasiada. Que sí, que puede sonar a cuento de abuela, pero no lo es. Es mejor no acabar hasta arriba, quedarse con la reconfortante sensación de que aún tendrías sitio en el estómago. Comer hasta "toupar" (como lo llama mi suegra) no es buena idea y además da muchas molestias. Sensación de que la tripa te va a explotar, incomodidades con los vaqueros, gases, reflujo/ardores... Es preferible no comer hasta arriba y tener una sobremesa tranquila. Ya llegará la hora de la merienda y nos tomaremos un vaso de leche si apetece. No hace falta comer como si el mundo se fuese a acabar. 
¿Y cuál es la mejor manera de no comer como si se nos llevasen los demonios? Comprar bien y no demasiado. Adquirir la buena costumbre de comprar sólo lo que sabemos que vamos a consumir en ese día o dos. Comprar más de la cuenta nos lleva a comer más de la cuenta. Y no lo necesitamos.

3) Sobre todo vegetales. Pues claro. ¿Qué hacer en el supermercado? Primero comprar las cosas que pesan y podrían aplastar todo lo demás que metieses en la cesta, como las botellas de leche. Y luego dirigirnos a la zona de alimentos frescos y completar la cesta con lo que vayamos a consumir en ese día o dos. Primero las hortalizas y verduras y luego las frutas. Si no es factible comprar estos elementos en la zona de frescos, se pueden comprar congelados. Pero siempre será mejor adquirirlos en su estado original. A continuación elegir el pan (mejor si es integral) y el café o la infusión que solamos usar. Y por último, pasar por la zona de neveras y coger exactamente las proteínas que tengamos pensado usar para acompañar a nuestras verduras y hortalizas. No más. ¿Una bandeja de filetes de pollo? ¿Una bolsa de merluza congelada? Perfecto. A la caja a pagar. Así está todo bien: sobre todo verduras, hortalizas, cereales integrales y frutas frescas. Las cositas animales en cantidades justas, no necesitamos tantas como nos han enseñado a comer en este mundo un poco descocado.

Repasemos un poco. ¿Qué se evita con este método?
  • Se evita comprar bollería industrial, golosinas y guarrerías grasas varias.
  • Se reduce la cantidad de comida que tiramos/desperdiciamos, y la cantidad de comida que deglutimos para no tirar/desperdiciar.
  • Se respeta en lo posible la cadena del frío.
  • Se engorda menos y se disfruta más de la cocina.
  • Es más que probable que se prevengan enfermedades conocidas y temidas por todos.

Creo que es un método bueno. Fácil de recordar. Sólo requiere un poco de tiempo libre al día y cierto gusto por la cocina...