26 mayo 2011

Ojo con la sinefrina

Sinefrina: es un componente del pericarpio de la naranja amarga (Citrus aurantium). Químicamente es un isómero de la fenilefrina.

Se le atribuye, cuando se consume a dosis altas, un efecto termogénico modesto; se cree que activa de forma directa los receptores adrenérgicos beta-3, y esto a su vez produce una activación del sistema de lipolisis.

Tiene, por tanto, una de las características que tenía la sibutramina (producto antiobesidad retirado del mercado en España), pero carece del efecto antidepresivo de la misma.

De ahí que su principal uso "terapéutico" sea el de "adelgazante" o "quemagrasa". Tras la retirada de los derivados de la efedra o Ma-Huang del mercado por parte de la FDA, se dice que es el lipolítico más potente que ha quedado a la venta.

En España empieza a popularizarse el consumo de sinefrina para adelgazar. Está disponible en parafarmacias y en comercios de alimentación deportiva o herbolarios. Accesible, económica. Es normal que corra la voz y se venda.

Hoy quería hacer una llamada de atención al respecto.

Aunque no hay ensayos clínicos concluyentes acerca del poder lipolítico de la sinefrina (de los estudios con algo de calidad, los más optimistas llegan a predecir una influencia en la termogénesis de +4%, lo que puede suponer una diferencia en peso perdido respecto a placebo de 1 kg cada 6 meses), sí que existen estudios que advierten riesgos e inseguridad en su consumo, por una sencilla razón: casi nunca se consume a solas, en su forma purificada, "sin más".

Salvo por un par de productos a la venta en parafarmacia, en España la sinefrina se comercializa en "compuestos quemagrasa" que van acompañados de otras sustancias estimulantes alfa y beta adrenérgicas, que inducen tendencia a las taquicardias, la hipertensión, etc. Se han dado casos de arritmias asociadas al consumo de estos compuestos. 

Algunas de las sustancias frecuentemente asociadas a la sinefrina son: taurina, cafeína, teína, mateína, guaranina, teobromina, teofilina, salicilina, cola de caballo, ácido hidroxicítrico,L-carnitina...

Los efectos adversos de estos cócteles de sustancias pasan por las ya mencionadas elevación de tensión arterial y del ritmo cardiaco, pero también por la modificación de la absorción y metabolización de fármacos en el organismo (mucho, mucho ojito quienes tomen anticonceptivos), diuresis en ocasiones excesiva e innecesaria, antiagregación plaquetaria, erosiones gástricas, hepatotoxicidad a determinadas dosis, etc.

En conclusión, y para ser rápidos: no se ha demostrado que la naranja amarga sea especialmente perjudicial, pero sí lo son las sustancias que habitualmente la acompañan en las píldoras. Por lo tanto, si alguien decide intentar el uso de la misma, que lo haga en su forma pura. Puede que no le sirva de mucho, pero al menos no se arriesgará a males mayores.

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