08 febrero 2011

Considerando el coche eléctrico

Las noticias acerca de la polución ambiental en las grandes ciudades me han hecho pararme a pensar en todo esto.

Hace ya 5 años que pensé en comprar mi primer coche. Con poco dinero, los candidatos de la lista de posibles tenían que cumplir el requisito de ser económicos y tener aire acondicionado y un maletero suficiente para poder viajar. De paso, si gastaban poca gasolina, mejor que mejor. ¡Qué tiempos aquellos!

Mi Logan sigue fuerte como una roca, y es que tampoco ha tenido demasiado trabajo. Ha viajado pero no en exceso. Algunas visitas al sur de España y unas cuantas al norte. Muchos kilómetros camino ida y vuelta del trabajo. La "ranita", como cariñosamente lo apoda una de mis mejores amigas, sólo ha requerido el mantenimiento básico (aceite, anticongelante, tapar algun pinchacillo en una rueda, cambiar una lámpara de cruce, las escobillas del limpia) y no me ha dado problema alguno.

Se ha mantenido fiel a sus 5.5 litros de combustible en carretera a los 100 km (6.9 en ciclo mixto, bastante más en urbano). Nada mal para los tiempos en que lo compré, aunque ahora mismo hay vehículos que consumen bastante menos.

El caso es que ha subido la gasolina, y mucho. El litro ya me está empezando a salir a 1.27 euros. Y como ya no trabajo en el centro de salud que hay junto a mi casa, y el camino hacia el trabajo lo hago por carreteras comarcales y urbanas, y no por autovías, vengo a necesitar casi 2 depósitos de combustible mensuales para ir a trabajar y hacer vida más o menos normal (saliendo los fines de semana, etc). Eso son aproximadamente 90 litros al mes, más o menos 110 euros mensuales.

No es de extrañar que una se plantee el coche eléctrico. Eso sí, sólo como posibilidad. Porque ya dije que mi cochecito, si puede ser, tendrá que estirarse lo más cerca posible de los 10 años de vida. Lo que pasa es que como el ritmo de subida del precio por litro siga a estas mismas velocidades, me va a tocar jubilarlo antes de tiempo.

Los coches eléctricos a día de hoy aún se encuentran en fase temprana. Hay modelos listos para salir al mercado en cuestión de un puñado de meses. En concreto, el Renault Fluence ZE, que es quizá la opción más realista, está previsto que empiece a verse en las calles en verano de 2011. Según me he informado, contará con una autonomía de 150-160 km. De este modo, y sin hacer excesos, podría cargarlo una vez por semana, o quizá cada 5 días. Me faltaba saber un dato clave, y ayer me lo dieron en la radio. Resulta que el ayuntamiento de Móstoles va a cobrar 2.5 euros por recarga eléctrica, en sus parkings públicos. Así que, tomando en cuenta esto, a ojo yo vendría a consumir unos 15-18 euros de electricidad al mes.

Este ahorro de alrededor de 100 euros al mes en combustible no compensaría inicialmente el coste de un nuevo coche, está claro. Si comprar un Fluence nuevo de combustible puede rondar los 17000 euros y un Fluence ZE nuevo los 23000, la diferencia de coste son 6000 euros. Con mi gasto actual, esa diferencia de coste la amortizo al llegar a los 5 años de uso, por el ahorro en combustible. O en menos tiempo, si se hacen más kilómetros que los que yo hago (que pocos son).

Pero ¿cuánto más puede llegar a subir el combustible? ¿Pueden ser los precios de la electricidad mayores, o menores, a largo plazo? Quizá la ventaja o desventaja económica de un coche eléctrico pueda no ser, al fin y al cabo, lo más determinante en la decisión de si adquirirlo o no.

El principal problema, y ahí quería yo llegar, es la autonomía de estos vehículos.

Cada "depósito", o mejor dicho recarga, si no se dispone de cargador propio en la cochera, tarda en hacerse alrededor de media o una hora en la "electrolinera". Y da para 150-160 km. Esto sólo da manejabilidad en el día a día en caso de tener puntos de recarga cerca de casa. Pero se convierte en un dolor de cabeza si tienes que hacer un viaje medianamente largo.

En mi caso, que suelo viajar a Sevilla, Cantabria o País Vasco, directamente me encontraría atada: no hay puntos de recarga entre Madrid y esos tres destinos. O al menos no se ven en los mapas. NINGUNO aún.

Charge Locator

Puntos de recarga

Existe un interesante proyecto colaborativo de particulares que ponen a disposición de particulares sus propios puntos de recarga en distintas ciudades, teniendo potestad para cobrar por ello, por supuesto.

Alargador.org

Todo ello me lleva a imaginar un futuro a medio plazo en el que el coche sólo sirve para moverse cerca de casa, y el resto de trayectos se hacen en transporte público. Puedo imaginar ir a trabajar en coche eléctrico y viajar a Sevilla en tren, alquilando un coche eléctrico al llegar. O al menos ese tendría que ser el planteamiento si la cosa sigue sin avanzar y no se instalan puntos de recarga en todas las gasolineras actuales, que es, al fin y al cabo y desde mi punto de vista, lo más lógico y deseable.

Los distintos ayuntamientos discuten la posibilidad de instalar puntos de recarga en las calles, aprovechando por ejemplo las tomas de electricidad de las farolas o las cabinas telefónicas. Es factible, y no muy caro, pero implica un esfuerzo y una voluntad que por ahora casi nadie está demostrando.

De modo que todavía tendré que esperar para poder poner mi granito de arena a la "descontaminación" de las ciudades. Cuando tenga puntos de recarga cerca de casa y cada 150 km en mis trayectos habituales, lo consideraré. Entretanto, seguiré confiando en mi Logan.

En las manos de los políticos está el resto. ¿Nos sorprenderán facilitándonos la decisión?

1 comentario:

Emilio Fayos dijo...

Estimada Isabel, me resulta grato percibir el alto grado de conciencia medioambiental y de sensibilización ciudadana hacia el desarrollo urbano sostenible y sobre todo eficiente.
Además aprecio que te hayas tomado tu tiempo en informarte al respecto, lo cual no sólo agrada sino que te define.
Esperemos que los gestores municipales en la próxima legislatura y a pesar de la crisis establecida, opten por formulas en este sentido. Pero lo importante no es que opten por este tipo de formulas, sino que lo hagan desde una perspectiva planficada, viable y eficiente, Lejos del mero reclamo electoralista carente del correspondiente estudio serio de viabilidad e implantación, que es a lo que nos suelen tener acostumbrados.
Una afectuosa felicitación.
Emilio Fayos.
emiliofayos.blogspot.com