07 junio 2010

Las tonterías de la operación bikini

Se acerca peligrosamente el verano, y quien no hizo sus propósitos de año nuevo con tiempo, ahora pretende correr para llegar al "objetivo bikini" de turno.

El otro día una paciente me preguntó si era bueno el "Bimanan Pro". Yo, sinceramente, no tenía mucha idea, y cito literalmente el nombre comercial porque la mujer me preguntó por ello y me tocó localizarlo en internet e informarme.

Llevo mucho tiempo luchando en consulta contra los regímenes desordenados a los que se someten muchos pacientes por voluntad propia. No dejo de informarme para estar al día y que me pillen desprevenida, pero reconozco que en esta ocasión lo consiguieron.

Resulta que esta marca tan conocida ahora ha sacado una línea de productos sustitutivos de tipo hiperproteico. La verdad es que me extrañaba que aún no lo hubieran hecho. Entré a su web para comprobar cómo, y me encontré con la siguiente sorpresa: los productos que pretenden sustituir son tan hipercalóricos que asusta. El sustitutivo de la crema de verduras tiene nada menos que 322 kcal por 100 g, o sea 103 kcal por sobre. Un sobre de crema de verduras se prepara con 200 ml de agua, o sea que equivale a un vaso pequeño de crema (no a un gran tazón necesariamente).

No obstante para poder comparar racionalmente miré otras marcas de supermercado, y mencionaré Ligeresa por ser la que más a mano me queda (tengo un brik en mi propia cocina). La crema de verduras de la huerta tiene 22 kcal por cada 100 ml, o sea 44 por 200 ml, o 110 kcal si te entra el hambre y te comes el brik de 500 ml entero.

Obviamente, en Bimanan tratan de crear un alto poder saciante, y por ello añaden inulina y fibra a mansalva a sus productos. Pero digo yo, ¿acaso las verduras de esa crema, en su estado natural, no serían igualmente saciantes?

En cuanto a otros sustitutivos de comidas... proponen sustituir una comida por un batido en polvo, que se prepara con 200 ml de agua fría. Ese batido tiene 207 kcal. Generalmente la mente no se suele conformar con beber un batido para la comida o la cena. Pero contando con un paciente altamente disciplinado... ¿no será más satisfactorio tomar algo diferente? Para esa misma cantidad de calorías: ¿no es más natural y más sano tomar 100 g de pechuga de pollo, una ensalada y, si se quiere, incluso dos yogures?

Y lo que es también importante, ¿no es más económico? Un ciclo de tratamiento con estos sustitutivos hiperproteicos cuesta una media de 48 euros por semana, más las comidas "reales" que les acompañen. Sale francamente caro.

Sin ánimo de ofender, sin ánimo de meterme con la empresa... a mi paciente le voy a decir que mejor se lo piense. A lo mejor con ese programa hiperproteico hasta acabaría tomando más calorías que las que tomaría si se quitase ella solita el pan, el arroz y la pasta de la dieta. Y no sé si sus riñones lo sufrirían más, pero seguro que el bolsillo le pesaría menos...