04 diciembre 2010

EBOOK

Pues he sucumbido a la tentación y tengo un nuevo juguetito en casa... Me he comprado un ebook. Me lo he regalado a mí misma porque me apetecía, y porque no me queda espacio para más libros físicos en mis estanterías, y porque me gusta leer y cada vez estoy más a favor de los formatos electronicos...

Lo llaman "Cervantes" porque fue diseñado en España, aunque fue manufacturado en Taiwan. Tiene lo justo: un núcleo linux estable 2.6.28, pantalla e-ink (un tipo de pantalla en 16 tonos de grises y sin retroiluminación) de 6 pulgadas, 4 Gb internos de memoria, bahía SD para poder ampliar si es preciso, micro a 523 Mhz, y una buena autonomía en un peso reducido (180 g). Nada de pantallas táctiles, que le restan calidad a la imagen por disminuir el contraste. Nada de wifi o bluetooth. Solo lo justo y necesario para guardar libros dentro, y leer.

[Bueno, también lleva sudokus y reproductor de mp3 con clavija de 2.5 mm, pero no sé hacer sudokus y para reproductor ya tengo mi magnífico Creative Zen X-Fi2 (que emite un sonido simplemente espectacular)].

Para quienes no sepan de qué va el tema... En internet hay muchísimas fuentes de información (revistas electrónicas, libros digitales, periódicos...) disfrutables gratis y sin necesidad de imprimir, pero leer en el ordenador puede resultar a veces manifiéstamente incómodo. Estos pequeños dispositivos simulan un libro de bolsillo (y la calidad de imagen es bastante equiparable, de letra de imprenta sobre un papel no excesivamente blanqueado) y nos evitan dolores de cabeza a los hipermétropes del planeta.

Estuve mirando en tiendas físicas otros ebook no clónicos, léase más caros, pero la diferencia de precio no me convenció. También fui a ver en persona el ebook de marca Carrefour en color blanco que venía anunciado en el catálogo por poquitos euros menos, pero la mera ausencia de especificaciones técnicas ya no sólo en el folleto sino también en el embalaje del aparato (fui incapaz de comprobar qué escala de grises utilizaba siquiera) me echó para atrás... como para pedirles actualizaciones de firmware...

Los buenos de Luarna me lo enseñaron funcionando, en persona, en su oficina de distribución, y me demostraron ser gente competente y conocedora del producto. Quizá fue eso lo que más me gustó y lo que me terminó de convencer.

Hay modelos sencillos y más económicos, como el de Leqtor, que aunque cuenta con menor dotación de memoria y procesador, y solo 8 tonos de gris, puede hacer funciones similares.

Ventajas del Cervantes: ligereza, ahorro de espacio y ahorro monetario (es fácil amortizar la inversión de 179 euros por la cantidad de libros, clásicos y no tan clásicos, que vamos a poder disfrutar sin pagar o pagando menos - véase ESTO y ESTO -, y sin que nos pesen en el bolso...). Desventajas: se pierden las ilustraciones en color -puesto que aún es caro el invento de la e-ink polícroma-, el amado tacto del papel y el olor a cola; y hay que tener cuidado de no sentarse encima para no romperle la pantalla (consabidamente frágil).

Yo voy a darle una opción al inventillo. No sé si se convertirá o no en mi principal aliado cuando me toque estudiar para las próximas oposiciones, pero por falta de ganas que no sea...

Esta noche, "Filomeno, a mi pesar".

Feliz puente, amigos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo no sé si me acostumbraré a los e-books...no sé, creo que echaré de menos el ojear páginas del final antes de tiempo, el acariciar el borde de la página mientras termino la ultima linea y me preparo para pasar la siguiente hoja...será que soy una nostálgica incorregible, pero creo que me resistiré todo lo que pueda y seguiré con mis libros de siempre hasta que no tenga más remedio o un rey mago moderno me regale la alternativa :-)
Dora

Amatista dijo...

Hola, dónde puedo encontrar ebooks gratuitos?. Gracias y saludos.