28 julio 2010

Cómo hacer más ineficiente a un médico de Primaria

Desde la Consejería de Sanidad en Madrid cada día se superan más a sí mismos.

Estoy doblando. Eso significa que hago dos jornadas al día, en dos centros de salud diferentes. Uno está en el centro de Madrid (allí veo adultos, por las mañanas) y otro en la periferia (allí veo niños, por las tardes).

En el centro de salud de por las tardes aún conservan nuestro "antiguo" método de trabajo. El sistema de Historia Clínica Electrónica (HCE) se llama "OMI-AP". Ya os he hablado muchas veces de él. Es un programa con muchas cosas incómodas, pero que se habían ido limando poco a poco a medida que los médicos íbamos pidiendo correcciones en su desarrollo.

De ahí que en el centro de salud de las tardes yo ya esté acostumbrada al método y no sufra "atascos" por culpa del software de HCE.

Sin embargo, por las mañanas, en el centro de salud del centro de Madrid, me encuentro con que ya les han hecho el cambio al nuevo sistema de HCE de la Comunidad. Se llama AP-Madrid, y lo diseñaron, al parecer, para facilitar la centralización de las historias clínicas de toda la Comunidad Autónoma y la libre elección de médico. A mí me queda la duda de si era técnicamente posible adaptar nuestro viejo OMI-AP a dicha centralización o no, pero en fin...

La cuestión es que AP-Madrid no es un programa ejecutable local, sino un interfaz web. A través de dicho interfaz se accede a la base de datos centralizada de agendas de todos los profesionales, y de historias clínicas de todos los pacientes. Si antes sólo podías acceder a las historias de tus pacientes desde tu centro, ahora puedes acceder desde cualquier centro de salud, y en cualquier momento.

Esto a priori podría parecer bueno, pero a los profesionales nos está dando más de un dolor de cabeza, sobre todo porque el servidor de impresiones, la cola de impresión, etc... también están centralizados, y se manejan a través de un pequeño programa en JAVA al que le faltan no uno, sino muchos hervores. Aunque, como diría Michael Ende, esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

Yo, que hasta ahora me había considerado una persona paciente y con maña para los ordenadores, he llegado a tirarme de los pelos por culpa de AP-Madrid y de sus colas remotas de impresión, su infame gestión de las dosificaciones y de las recetas crónicas.

El principal problema es el gestor de prescripciones AP-Madrid.
A ver. ¿POR QUÉ CARAJO NUNCA LES PREGUNTAN A LOS PROFESIONALES CÓMO TRABAJAN?
Han hecho un gestor de prescripciones diez veces más incómodo que el de OMI-AP, y no solo no resuelve sus antiguas pegas, sino que añade muchas otras.

1º) ¿Quién no se desespera ante los mensajes de error del gestor de prescripciones de AP-Madrid? ¿Os suena...?
- "Se han acabado las recetas del periodo de autorización. No es posible emitir más recetas"
- "La prescripción está asociada a un episodio ya cerrado. Por favor, asigne la prescripción a otro episodio que esté abierto, y vuelva a intentarlo" (¿¿¿???)
- "La prescripción está cerrada. No es posible imprimir más recetas"
- "La duración asignada al tratamiento es mayor de la permitida" (¿¿¿???)
- "La fecha de recogida es distinta a la actual"
- "La fecha de fin de autorización no puede ser superior a la de próxima revisión"

ARRRRRRRRRRGGGGGGGHHHH

2º) ¿Para qué pensar en el tiempo que se emplea con cada receta? ¿Por qué esa maldita pantalla antes de imprimir cada receta en la que nos dice de qué color debe ser el papelito, y en la que además hay que pulsar ACEPTAR? ¿Por qué si me obligan a entrar en cada prescripción para poder imprimirla, automáticamente se me devuelve al listado al darle a imprimir, y tengo que volver a entrar en la prescripción si quiero dos copias? ¿Por qué nos piden 3 o 4 fechas diferentes para una receta de crónicos? ¿Períodos, intervalos... en las recetas de demanda? ¿Por qué lo hacen todo tan complicado?

Estimados señores de ingeniería de software:
Lo único que necesitamos los médicos en las recetas del día a día es:
- Una casilla donde meter lo que prescribimos
- Una casilla en la que poner la posología
- Una casilla en la que poner cuántas recetas queremos

La fecha de emisión ya puede el ordenador ponerla él solito. Si yo quiero que una receta sea "crónica" me bastaría con una casilla a marcar con un click, y a mí personalmente me gustaría que esa receta se quedase siempre abierta (si es crónica... ¿por qué va a tener que cerrarse ella solita, ni siquiera si se cierra por accidente el episodio al que va asociada?).

Yo propondría lo siguiente:
- Copien ustedes más o menos la pantalla de lista de prescripciones de OMI-AP.
- Ponganle un reborde o un fondo de color verde o rojo, cambiante para cada paciente; con eso BASTA para saber de qué color son las recetas a usar. No hace falta una pantalla intrusa y un click para cada receta impresa.
- Añadan una casillita a marcar cuando la receta queramos que sea crónica, justo al lado del nombre del fármaco.
- Añadan otra casillita que se pueda rellenar con un número, también junto al nombre del fármaco. En esta casillita por defecto aparecerá un 0 si la receta es no-crónica, y un 1 si es crónica.
- Pongan un solo botón de imprimir al final del listado.

De manera que se pueda hacer lo siguiente:
- El paciente dice: hola, vengo a por mis recetas crónicas. Y el médico le contesta: ¿cuáles necesita?
- El paciente dice que quiere 2 cajas de esta y 1 caja de la otra, porque se le han acabado.
- El médico apunta un 2 en la primera y deja el 1 que hay en la segunda. Le da al botón de imprimir y salen todas ellas seguiditas en la impresora, con su fecha del día actual.
- Si se necesita imprimir alguna de las recetas no crónicas, se entra a la receta y se modifica la posología según se precise. Pero, ¿por qué obligarnos a entrar en cada fármaco crónico para poder imprimirlo, y a pasar por todo ese periplo?

Obviamente, todo esto dando por hecho que jamás nos dejarán usar el sistema de receta multiprescripción, o que la receta electrónica seguirá siendo una utopía en Madrid...

3 comentarios:

Dr. Bonis dijo...

Yo propongo otra solución:

dejarme poner en una hoja de papel blanco la lista de fármacos crónicos que toma un paciente con un sello y una fecha de caducidad (a renovar cada año?).

Luego el paciente va a la farmacia cuando se le acaba una caja de esto o de lo otro.

Pero claro, esto significaría dar por supuesto que los pacientes son en general honrados y que no van a acumular paracetamoles sin control para venderlo en el mercado negro, y además ese sistema no generaría oportunidades de negocio basadas en "nuevas tecnologías".

Isabel dijo...

No, claro, si eso sería lo propio, una sola receta multiprescripción para tratamiento crónico...

Pero como no se molestan en tener en cuenta nuestras opiniones, pues así va el país...

Lunhya dijo...

aqui en un mismo hospital el PC va diferente, con diferente programa vaya. y ya entre hospitales ni digo las diferencias... incluso dentro de un mismo servicio usas distintos programas..