22 enero 2010

Otra que nos quitan

Y otra más. Nos quitan otra herramienta. Retiran de la comercialización la Sibutramina.

Ya han conseguido lo que se proponían: dejarnos como única herramienta disponible ese fármaco que conocemos por la publicidad directa al consumidor en TV, el primer fármaco que se autorizó para venta sin receta en España. Quizá conviniera entrar a discutir cómo se ha permitido que dicha versión del fármaco se comercialice, a dosis infraterapéuticas y con un precio significativamente mayor al del fármaco de venta con receta. Pero es que para mí está claro el por qué: es un negocio, las cajas vuelan de las farmacias, y alguien debe estar sacando bastante beneficio de ello. A nadie parece importarle los incómodos efectos secundarios de dicho fármaco, o el riesgo según ficha técnica de aumento de los casos de cáncer de mama entre quienes los toman. La cosa era vender.

Mientras tanto, la Sibutramina, un antidepresivo que resulta clínicamente muy bien tolerado y que sólo requería utilizarse en pacientes sin riesgo cardiovascular significativo (ej. no se debía utilizar en hipertensos), va a ser retirada del mercado porque el laboratorio se arriesgó a hacer un ensayo clínico absurdo en el que metió a pacientes normalmente excluídos de ficha técnica (pacientes con alto riesgo CV), con el resultado que os imagináis. De ahí que ahora les den el varapalo. Pero de paso arrollan a inocentes por pecadores, y nos obligan a los médicos a retirar el tratamiento a todos nuestros pacientes en un plazo de 8 días (esperemos que esto no provoque un síndrome de retirada en todos ellos).

Nos quedamos sin una herramienta más, tras la desaparición del Rimonabant. Por mi parte, que no esperen que desvíe mi atención hacia el Orlistat, porque me lo conozco y provoca bastantes más abandonos que éxitos en consulta, aparte de llevar a un modelo de comportamiento erróneo en muchos pacientes ("hoy me paso, así que me tomo la pastillita y ya está").

Tendremos que seguir esperando a las nuevas combinaciones de fármacos que nos tienen prometidas... Supongo que tras este cambio inesperado, la cosa se acelerará...

- Bupropión + Naltrexona. En los últimos ensayos clínicos parece que la combinación de ambos obtiene efectos modestos, con reducciones a 24 semanas de un 5-6% de peso corporal respecto a placebo. Curiosamente esta diferencia es a costa de tejido adiposo abdominal, lo cual parece un buen augurio.
- Bupropión 360 mg + Zonisamida. Diferencias a 24 semanas de entre un 7 y un 8% de pérdida de peso corporal respecto a placebo, según dosificación de Zonisamida.
- Fentermina + Topiramato. En España la fentermina no tiene autorización, pero cabe la posibilidad de que se retome si los ensayos clínicos determinan que puede tener utilidad. Las diferencias respecto a placebo oscilan entre el 7 y el 9% de pérdida de peso corporal a 1 año, incluyendo a pacientes con riesgo cardiovascular, en el ensayo Conquer. Veremos si nos sorprenden.
- Pramlintida + Metreleptina. Directamente a la diana terapéutica más perseguida en los últimos años. Consigue pérdidas de en torno a un 13% de peso corporal a 20 semanas. Con una dosificación algo más incómoda (cada 12 horas), pero parece muy prometedora.

Entretanto, a ver qué hago con mis pacientes (sí, aquellos que no eran hipertensos, ni tenían factores de riesgo mayores, a los que comencé tratamiento con Sibutramina y que están haciendo un trabajo fantástico en los últimos meses perdiendo peso y ganando en salud, también salud cardiovascular). No puedo dejarlos ahora en la estacada ni provocarles un síndrome de retirada brusco. Igual me los llevo al campo del Bupropión mientras se deciden a autorizar alguna de estas combinaciones. O igual tiro de un clásico entre los clásicos, la Fluoxetina. Que alguien me explique por qué se toman estas decisiones tan paternalistas sin consultarnos a los clínicos... porque a veces, no me las explico...

3 comentarios:

José Luis Contreras Muñoz dijo...

Espero no llegue a Chile esa mala desición

Anónimo dijo...

Hola, trabajo en Inglaterra y tuve un paciente con esquizofrenia controlada años y años al que el médico de cabecera recetó silbutramina y en unas semanas el enfermo estaba ingresado en el hospital con un brote psicótico.

Me parece que no va a ser un fármaco que yo vaya a echar de menos.

El **** topiramato es el otro fármaco que ya me ha venido pidiendo algún paciente. ¿qué hay de malo en hacer ejercicio?

En mi equipo psiquiátrico una de las enfermeras ha montado un grupo para que los pacientes vayan a dar paseos largos una tarde a la semana a parques nacionales y así, y también tenemos un grupo de educación sobre la alimentación y vida sana. Ya hemos reclutado nosecuantos pacientes para ambas iniciativas.

Saludos

Isabel dijo...

Logico, la sibutramina es un inhibidor de la recaptacion de monoaminas, incluyendo la dopamina. Por tanto, y por logica elemental, no se debe administrar a pacientes en tratamiento con antipsicóticos. Pero ese es un ejemplo de un uso inadecuado; haciéndose un uso adecuado del mismo, no tiene por qué dar problemas.

Y no es que "pase nada" por hacer deporte, es que a) a veces el peso impide hacer deporte, b) el deporte no reduce peso por sí mismo, c) no siempre el aumento de actividad es suficiente...

Buena iniciativa la de los paseos y los grupos de educación para la salud. Ánimo con ello.