20 junio 2008

PROTESTE YA!! CQC 18/06/08

Anteanoche lo vi en la tele casualmente (no suelo tener puesta la sexta a menudo) y me sorprendió... pero ahora me entero por la lista MEDFAM de que alguien lo grabó y lo colgó en YouTube, por lo que aprovecho para dejarlo y que lo podáis ver vosotros también. ¿¡Cómo puede Martínez Olmos pecar de ingenuo (o de hipócrita) de esa manera delante de la cámara!? Ah y... ¿10 minutos por paciente de aquí a 2012? Eso quiero verlo yo...


04 junio 2008

Advertidos quedáis contra Eroski Online

Siento tener que decirlo. Es la primera vez que un sitio de compra online me decepciona tanto.

Veamos. Soy médica residente, hago un cerro de guardias al mes, y vivo sola y en un quinto piso sin ascensor. Soy carne de cañón para los supermercados con servicio de envío de la compra a domicilio.

Cuando una tiene tiempo se da una vuelta por el Ahorra Más, o incluso por Carrefour, y hace compra para un mes (salvo ciertas cosas perecederas, claro está), paga religiosamente los 5 euros extra, y espera a que en una horita (algo más en caso de Carrefour) se lo lleven a casa.

Cuando una no tiene tiempo, generalmente hace la lista de la compra online poco a poco, a ratos perdidos, y cuando la tiene completa le da a "enviar pedido". Si una lo hace en Mercadona tiene ocasión de incluso modificar el pedido una vez hecho, siempre que no lo hayan metido ya al camión. En mi caso es habitual olvidar el tomate frito o alguna otra minucia. Cierto es que Mercadona cobra alrededor de 7 euros por el envío.

Resulta que me entero de que ahora también Eroski tiene compra online en Madrid, así que decido probarlo. Este mes, para que lo probemos, los gastos de envío son gratis. Ah, muy bien muy bien. Y si gastas más de 100 euros te regalan una botella de champán y un par de copas de cristal. Estupendo, estupendo.

Bien, tomad nota de lo mal que me ha ido con el experimento (eso me pasa por fiarme):
  • Día 1 de junio, domingo por la tarde, me dedico a hacer la compra online. Choco frontalmente con una organización de la web algo distinta a lo que estoy acostumbrada, y un motor de búsqueda bastante malo, pero lo consigo. Importe de la compra: unos 106 euros.
  • Pulso en "pagar", escribo el número de la tarjeta de crédito, y me sale el cuadro de elección de horario de entrega. Como el día 2 estoy de guardia les pido que me lo entreguen el día 3, saliente, entre 17.30 y 19.30 horas (dando tiempo para dormir un rato antes de que vengan).
  • Me sale un pop-up para imprimir la factura. ¡¡Sorpresa!! Total compra 106 euros. Gastos de servicio 0 euros. Total a pagar 117 euros. ¿¿¿Quéeeee??? ¿Y esos 11 euros extra por qué son, por dejarme imprimir la factura?
  • Busco atención al cliente. Mal empezamos. Un 902. Cago'nlaleshe. Para colmo no atienden los domingos. Grrrrr... Les mando un email protestando por lo que entiendo que es un atropello numérico.
  • Me doy cuenta de que se me ha olvidado el tomate frito. Entro de nuevo y veo que NO se puede modificar el pedido. ¡¡!!.
  • Al día siguiente, estando yo de guardia, llaman AL FIJO (a la casa de mis padres!... no me preguntéis por qué, no lo entenderíais) y me dicen que el precio correcto son 117 porque había un error generalizado en la web, y que me llevarán el pedido entre la 17.30-19.30 h del día siguiente.
  • Martes: saliente de guardia, duermo un rato y luego me quedo despierta esperando el pedido. A eso de las 18.30 viene el repartidor y empieza a subirme las bolsas (sospecho que enfadado porque el pedido incluía bastantes bebidas y zumos de frutas). En el primer viaje que el hombre da, le digo que creo que se han equivocado porque vienen menos latas de cocacola de las pedidas, y que me han mandado azúcar blanco en vez de moreno. Me explica que eso se lo tengo que decir a los de atención telefónica y como tiene prisa baja a por la siguiente tanda de bolsas. En el segundo viaje que se pega el hombre, me extraña no encontrar la famosa "bolsa amarilla" de productos sustituídos por otros, pero le firmo el albarán y sale casi corriendo.
  • Reviso la compra: madre mía. No me han traído NINGUNO de los productos frescos. Ninguna de las carnes, los congelados, los yogures, los lácteos, los fiambres. Por supuesto, la levadura y el azúcar moreno brillan por su ausencia, y las latas de cocacola faltantes se las ha debido beber él por el camino. Llamo al 902 enfadadísima y un chico muy majo me dice que deben haberse dejado uno o dos cajones de mercancía en el supermercado. El chico llama al repartidor y a continuación me llama a mi, diciéndome que me llevarán el resto de la compra entre 21.00 y 22.00 h, ya que el repartidor tiene que volver a por lo que se ha olvidado. Le explico al telefonista que estoy saliente de guardia y necesito dormir, que no vaya a mentirme respecto a la hora porque podría enfadarme mucho si pierdo un rato de precioso sueño.
  • 23.30 del martes. Me acuesto sin haber recibido mi cena. GRRRRRRRRRR... Les escribo otro email sumamente enfadada.
  • Miércoles: finalmente les tengo que volver a llamar YO otra vez para preguntarles cuándo carajo me piensan traer lo que falta de mi compra. Me dicen que por la tarde de 20.30 a 22.30 horas.
  • Miércoles 20.00 h: me llaman para comunicarme que el repartidor ha dicho que llegará algunos minutos tarde. Curioso que lo sepa con tanta antelación.
  • Miércoles 23.00 h: por fin llegan mis filetes. No obstante se han vuelto a olvidar de los rollos de papel de cocina, el azúcar, la levadura, las cocacolas, el chocolate negro en tableta... Maldigo mi suerte porque da la sensación de que Murphy no quiere que haga muffins nunca más. Les vuelvo a escribir ooooootro email superenfadadísima sumando el dinero que me tienen que descontar de la factura o instándoles a mandarme el resto de la compra.

En resumen: el experimento me ha salido tan mal que ahora creo que empiezo a entender por qué la gente a veces se vuelve conservadora con sus costumbres. Me queda claro que no volveré a comprar en Eroski online ni aunque me regalen de por vida los gastos de envío. Y mira que lo siento, porque en Coslada no hay Eroski físico y algunos productos de los que venden me gustan bastante.

O sea: ¡Huid de Eroski online! ¡No piquéis!