18 noviembre 2007

Control de la publicidad de fármacos - ficha 2 - Celecoxib.

¿Por qué retiraron esta pieza publicitaria de Celecoxib?

1) Por generalizar lo que no se debe. No es lo mismo "algún AINE" que "los AINE". Al igual que no es lo mismo "algunos AINE en algunas circunstancias y dosificaciones" que "los AINE".

2) Por decir mentiras. Es imposible demostrar igualdad en contraste de hipótesis; si no se consigue demostrar diferencia es, mientras no se demuestre lo contrario, por falta de potencia del estudio o por mal diseño del mismo. Por tanto, decir que su fármaco muestra un perfil de aumento del riesgo CV "similar" al de "los AINE" es una falacia, por no llamarlo abiertamente una tomadura de pelo.

Os la dejo para que la analicéis detenidamente.

Fuente: lista de distribución de la Subdirección General de Control Farmacéutico y Productos Sanitarios (controlpublicidad@salud.madrid.org)

15 noviembre 2007

La ruta de las tallas grandes

Como a un médico de familia le conviene saber de todo, y dado que puedo aprovecharme de mi experiencia personal al respecto, creo que os voy a hacer una "revisión" de tiendas de ropa de tallas grandes para mujer. Seguro, seguro, que tenéis pacientes jóvenes que se quejan de no encontrar la ropa adecuada, y mientras consiguen bajar peso prefieren verse bien a deprimirse. O pacientes con problemas de dorsalgia y cervicalgia secundarias a sostenes de tallas inadecuadas. Os voy a dar uno de esos recursos informativos tan preciados, mi colección de tiendas favoritas en lo que a tallas grandes se refiere (siempre hablando de ropa de precio más o menos normal, nada de grandes diseñadores fuera del presupuesto habitual, como Elena Miró, creadora de modelitos como este que véis a la izquierda).

Lo malo es que me lo ponen muy difícil muchas de estas tiendas a la hora de elaborar el post. Clama al cielo la absoluta ausencia de fotos de sus productos de tallas grandes en las webs. Lástima, con lo monos que son algunos...

1.- C&A. Empresa de origen holandés. Me encanta su política. Aparte de tener una sección específica de tallas grandes (que quizá sean muy grandes), en cada una de sus secciones habituales se encuentra todo el espectro de tallas (de la XS a la XXL). De especial interés la amplia gama llamada "Yessica" o la desenfadada "Clockhouse". De modo que si tienes una talla hasta la 54, puedes vestirte con los modelos de precio normal, y si necesitas más talla puedes recurrir a una colección un poco más cara. Gracias a ello, en esta tienda siempre encuentras ropa para cualquier edad, tanto para jovencitas como para señoras maduras, porque todos los estantes (con muy pocas excepciones) tienen variedad disponible. Pretenden así apostar por una autoimagen saludable de sus clientas. Precios de ejemplo: unos 20 euros por una blusa, unos 30 euros por unos vaqueros elásticos; grandes descuentos en épocas de rebajas (hasta un 50%) pero para esas fechas quedan menos tallas.

Es, además, un sitio perfecto para adquirir lencería cómoda, duradera y bonita. Por 15 euros tienen sostenes de todo tipo (deportivos, reductores, balconet, especial para camisetas, sin costuras, de realce...) y tallaje, pero además disponen de una colección especial en copas grandes de la D a la F (mucho ojo a la diferencia entre talla grande y copa grande), que por un precio levemente mayor presenta modelos lindísimos que no encuentras en ningún otro sitio.

De calidad, estupenda. Me han durado prendas compradas allí años y años. De hecho, la mayoría me las he terminado cargando yo, al romperlas por accidentes, enganchones... Los abrigos, por ahora, resisten inmutables.

2.- H&M. Suecos. Creadores de la línea "Big Is Beautiful". Estéticamente menos logrados y con menor variedad, pero también tienen modelos útiles para el día a día. Su especialidad son los pantalones, de los que siempre habrá donde escoger, al menos, vaqueros, pantalones de pana, y modelos de temporada (de lino, de deporte, con bolsillos laterales, arrugables en la pierna y toda suerte de inventos). Sus camisetas también salen buenas, siempre que las quieras para vestir de sport. Ojo, hay que probárselo todo. He llegado a comprar una camiseta muy básica para fondo de armario en 3 colores diferentes... cada una de una talla distinta. Se conoce que los diferentes tintes y estampados modifican la elasticidad de los tejidos. Precios: algo careros para los pantalones (mínimo 30 euros la pieza fuera de rebajas), pero con camisetas muy asequibles. Casi siempre disponen, además, de vestidos especiales para la temporada (por ejemplo, en lino ibicenco blanco para el verano). Estos sí que se suben de precio (en torno a 50 euros la pieza).

Muy en su contra tienen un pequeño detalle: las tallas grandes son una sección específica, y desgraciadamente no está disponible en todos sus establecimientos. De modo que hay que consultar su web antes de arriesgarse a ir de compras a un centro nuevo. Ah, y por ahora yo no diría que cuenten con lencería grande (corregidme si me equivoco).

3.- KANAK. Empresa catalana. Moda 100% grande. Se lanzó a la fama cuando "Rosa de España" comenzó a actuar con sus modelos puestos en la televisión. Va en cabeza en lo que respecta a mostrar su catálogo al mundo exterior y en ponerlo a la venta online, en fiabilidad de las tallas (os prometo que compraría online con toda tranquilidad, si eres talla L lo eres para todos los pantalones) y en buscar la juventud de los diseños. Sería mi favorita si no tuviera dos graves fallos: no tienen sección de lencería, y como aún dispone de pocas tiendas ha acabado siendo de las más caras. Lo que es una gozada es ir allí en época de rebajas. Venden incluso calzado de tallas grandes (ejemplo: botas altas con caña ancha) y complementos que tiendas como H&M olvidan (¡cinturones! ¡bikinis!).

Me gusta para dos cosas: para reponer fondo de armario en las épocas de buen precio (pantalones básicos, leggings, camisetas para salir) y para comprar prendas que necesitas excepcionalmente y por las que no te importa pagar un poco más aunque sea fuera de rebajas: un vestido para una ocasión especial, un conjunto algo más rompedor, un buen abrigo o chaqueta difíciles de encontrar... Para muestra, un botón. Jamás en la vida había conseguido comprarme una chaqueta vaquera hasta que fui a Kanak. Ahí queda eso.

4.- Kiabi. La he conocido recientemente. Poco publicitada y difundida aún en España, es de origen francés, y parecida gama a la de Primark (económica); dispone, sin embargo, de diferenciación "XL" en las prendas de tallas especiales. Que además suelen ser algo más caras. Pero al menos tienen catálogo y lo exhiben alegremente. Cuando en España tengan más alcance mediático y se disponga de compra online, como ocurre en Francia, se llevarán el gato al agua. Nota: aceptan vales de Ticket Top Premium, de Accor Services.

5.- Primark, también conocido como Penneys en Irlanda. Económica. Siempre llena de gente. Le ocurre lo que a C&A, su gama de tallas es amplia por sí misma (aunque en esta ocasión no tienen sección de tallas grandes per se). El tallaje es británico (tallas hasta la 20-22 en algunos modelos) y bastante preciso. Y disponen de lencería, aunque de menor calidad que la de C&A. Se rigen por un código ético que recuerda mucho a los principios del comercio justo. Su gran error: no poner ni media imagen en su web. Y disponer sólo de 2 tiendas en España.

6.- Unua. En el mercado Puerta de Toledo, de Madrid. Aún no tienen web (¿no pensarán tenerla?). Es un "outlet" de las mejores marcas de tallas grandes, algo así como un "Factory" monotemático. No lo he visitado todavía pero estoy planeando ir. Si encuentro cosas interesantes os avisaré. A muchas nos dolió la desaparición del outlet de Elena Miró del Factory de Getafe. Espero que se haya "trasladado" su stock sobrante allí.

7.- Etam. Lencería. España se les resistía. Durante mis visitas al Reino Unido disfruté viendo sus colecciones de copas grandes con puntillas bordadas en colores alegres. Pero nunca acababan de llegar aquí. Ahora, tímidamente, sacan la cabeza para ver si consiguen algo. Son carillos. Pero pueden resultar útiles para una ocasión especial. Aceptan tickets Accor.

8.- Millennia Para quienes no contaban con encontrar ese sujetador sin tirantes, o con tirantes cruzados, o multiposición... Siempre les quedará Millenia. Ciertamente una tienda no muy económica, pero con gran variedad, y donde las vendedoras están realmente bien formadas en lo que es el producto, y te saben aconsejar sabiamente. No quiero extenderme mucho sobre ellos, dado que llevan 3 años con la web en construcción y me sienta mal no poder poner un par de imágenes. Precio medio para un sujetador algo sofisticado (ej. microfibra con tirantes multiposición, en copas grandes): 40 euros.

Si tengo un rato seguiré ampliando.

12 noviembre 2007

Agotada


Me fallan las fuerzas. Llevo prácticamente 2 semanas trabajando sin descanso. Cada mañana llego la primera a la planta de medicina interna, abro el despacho, busco las carpetas, compruebo que no ha habido avisos urgentes esa noche, saco del ordenador las pruebas diagnósticas pendientes que hayan podido ser informadas durante la tarde del día anterior, busco paciente por paciente otros resultados pendientes en pruebas muy anteriores... Perseguimos a enfermería para conseguir las constantes de los pacientes... hacemos rápidamente las historias a los nuevos ingresos... pasamos visita, anotamos los cambios, reclamamos pruebas pendientes, hacemos unidosis, solicitamos nuevas pruebas, repartimos informes a los que se van de alta...

Si hay suerte acabo a las 3. Si no, igual tengo que comer en quince minutos. Después, cursos obligatorios del área de primaria o cursos de doctorado. Algunos de ellos sin siquiera pausas para tomar el aire. O a lo mejor me encuentro con que tengo 2 ó 3 guardias en esa semana. Y me tiro de los pelos al comprobar que no puedo descansar tampoco por las noches, porque las 2 guardias de esa semana han sido de las malas. Para colmo, "por cortesía" existe la costumbre de pasar visita el fin de semana; de modo que las dos últimas semanas me he tenido que quedar, saliente de guardia, a repetir todo el proceso de un día hábil normal, pero yo sola (sin adjunto y sin R pequeño).

Además de tener que pasar las guardias peleándome con todo el mundo. Sobre todo con los radiólogos. Tener que rogar para que le hagan una TAC a un paciente con disnea y un D-dímero de 7. O para que me informen una placa en la que se ve una sospechosa masa pulmonar.

La piel se me cuartea. Me pregunto por qué, y analizando detalles me doy cuenta de que en los días que "vivo" en el hospital apenas bebo 500 cc de agua. Eso cuando una limpiadora despistada no aprovecha para tirar mi botella de agua a la papelera.

Engordo. ¿Por qué? Pues porque de manera invariable, la cafetería te pone de segundo plato cosas fritas. Patatas fritas, san jacobo frito, nuggets fritos. Se ha llegado incluso a dar la circunstancia de tener 2 guardias en un mismo fin de semana y comer las mismas cosas fritas ambos días. Te racanean el postre. ¿Qué clase de postre es una mandarina? Deberíamos poder coger un buen puñado de ellas, con tantas horas como trabajamos. ¿Ensaladas? Creo que las del viernes se reciclan todo el fin de semana. Sinceramente, no es esa mi idea de los vegetales frescos.

Mi ánimo decae. Paso semanas enteras sin ver la luz del sol, puesto que llego al hospital cuando aún no ha amanecido, y vuelvo a casa, en el mejor de los casos, cuando ya ha anochecido (o cuando aún no ha amanecido, si tengo la suerte de estar saliente de guardia y poder volver a casa). Además, todos sabemos que en las urgencias de mi hospital no hay ventanas.

Me pregunto si además estaré desarrollando un déficit de vitamina D. Como si no tuviera bastante con mi déficit crónico (e inexplicado) de B12.

¿Sabéis qué es lo que peor llevo? Que para colmo no te faciliten nada. Que le pida prestado el pulsi a mi adjunta para pasar planta el fin de semana y me lo niegue (con el desamparo que esto conlleva). Me he tenido que comprar uno de mi bolsillo. Que pida un uniforme para ponerme y los del hospital no me lo quieran dar porque soy residente de familia, y los del área de primaria tarden meses en dármelo porque están tranquilos pensando que mientras tanto nos los dan los del hospital. Que solicite mis días libres y me digan que no me los puedo coger porque la adjunta se va a un congreso en Barcelona. Que nos quedemos solos los residentes sin tutorización cuando ella tiene que atender su consulta semanal. Que se ponga mala una de las pacientes de la planta, llames a la adjunta a la consulta, y te diga que te busques la vida. Que preguntes al adjunto de al lado y te diga lo mismo. Estoy harta.

Una se cansa de todo esto, sobre todo de la insolidaridad con los compañeros o con los residentes. Lo siento, no soy animal de hospital. ¡Quiero volver al centro de salud! Os echo de menos, Francho, Maria José, Óscar... ¡Cuánto me apetecería estar por allí, con vosotros y con mis Rs pequeñas!