23 diciembre 2006

La paga extra

En mi centro de salud se respira cierto cachondeíto con todas estas mejoras salariales que últimamente se están consiguiendo de golpe. Básicamente los compañeros vienen a opinar que "si nos lo han dado con tanta alegría, es que ya nos lo debían de antes". Una lógica demoledora.

Pero eso no consigue inhibir las sonrisas espontáneas cada vez que unos y otros piensan en la subida de sueldo y en los nuevos escalones de la carrera profesional. Es verdad que no se ha conseguido lo de los 10 minutos por paciente y que habrá que seguir dando la lata por ello, pero los billetes extra en el bolsillo vienen muy bien. Hay quien añade que esta ha sido la forma más fácil de "cerrarnos la boca" durante una buena temporada. Esperemos que no sea así.

Pero a lo que íbamos. La paga extra. La despedida de nuestro antiguo sueldo base ha sido muy bienvenida, por lo golosa. Recordemos que nuestra primera "paga extra", la de verano, no fue tal, porque no habíamos trabajado aún 6 meses. Sin embargo la de diciembre ha venido jugosa y completita. Imaginad que a los típicos 1300 euros de rigor con 5 guardias les sumáis 855 euros más... ¡¡y a eso le sumáis los atrasos debidos al Real Decreto!! Nos han pagado lo que nos debían, y la nómina de diciembre neta ha rozado los 2500 euros. Por añadidura, nos la han pagado el 22 de diciembre, día de la lotería, en lugar de esperar a final de mes. No veáis qué alegría. Con la de regalos que tenía que comprar yo.

Porque lo cruel de empezar a trabajar es que de pronto todos tus hermanos "pequeños" te consideran millonaria. Y te someten al clásico chantaje: "este año sí que podrás hacernos buenos regalos, eh?". De pronto no sabes por dónde salir. Porque en el fondo te gustaría poder hacer un cacho de regalo a cada uno, pero... ¡¡son tanta gente!! Al menos, en mi caso; familia numerosa, ya sabéis.

Así que aproveché los "moscosos" que me quedaban para irme de compras navideñas, con la tarjeta de crédito bien recargada. Como nunca había "tenido dinero" para los regalos, no sabía ni por dónde empezar. Di vueltas por miles de tiendas, desanimándome poco a poco, al comprobar que los regalos "chulos" se me iban de las manos. Incluso colonias clásicas que a lo largo del año tienen un precio medianamente razonable, se transforman en cofres carísimos para estas fechas, por el mero hecho de añadir al "pack" un pañuelito con publicidad de la marca ("de regalo"), o un peluche de todo a 100, o una caja algo más grande y decorativa. ¿45 euros por un bote de colonia? No me parecía lógico. Así que finalmente decidí huir de las tiendas tradicionales y me escapé a un comercio que no desvelaré, por si mis familiares estuvieran espiando mi blog, en busca de regalos no tan "de marca" pero sí muy apreciados por ellos, salvando así medianamente mi economía y asegurándome quedar bien con ellos en mi primera Navidad con "capacidad para regalar".

Quizá el año que viene con el nuevo sueldo base pueda hacer algo "mejor" jajajaja...

Aprovecho la ocasión para desearos a todos unas fiestas tranquilas y provechosas. Que al menos podáis descansar y reponer neuronas.

PD: Por si alguien se pregunta cómo puedo ser tan rácana (¿?) como para no querer pagar 45 euros por un bote de colonia, os dejo una pista: ya tengo hipoteca. Aún no os he hablado de ella porque trataba de reservarlo para más adelante, pero prometo que en próximos posts os daré detalles al respecto.

14 diciembre 2006

Invitación al Concierto de Navidad

Como cada año por estas fechas, aprovecho para desearos felices fiestas y para invitaros al gran Concierto de Navidad de mi banda (la Banda Sinfónica del Ateneo Cultural Primero de Mayo), en el que tendremos el honor de destrozar obras tan insignes como la suite "Coppélia" (de Léo Delibes) o "La Forza del Destino" de Giuseppe Verdi.

Para intentar compensarlo, hemos programado también piezas modernas - que se nos suelen dar un poco mejor -, destacando, entre ellas, el Concierto para Clarinete de Artie Shaw. Como clarinete solista invitado contaremos, en esta ocasión, con mi admiradísimo José Ramón Jiménez, el clarinetista español de mayor proyección en la actualidad, miembro y compositor esencial de La Bruja Gata. De verdad, es para no perdérselo. Hay pocas ocasiones iguales.

El concierto será, como de costumbre, en el teatro del edificio CCOO en la calle Lope de Vega 38, en Madrid, casi enfrente del Museo del Prado (sí, habéis leído bien, es el mismo sitio donde se hace la elección de plaza). La cita es a las 12 de mediodía el próximo sábado 16. Y la entrada, cómo no, libre. Estáis todos invitados y seréis todos bienvenidos.

07 diciembre 2006

Ser o estar

Una de las peculiaridades de ciertas profesiones, entre ellas la médica, es que cuando una empieza a ejercer se da cuenta de que ya no hay vuelta atrás. Una "ES" médica, no "ESTÁ" médica. Ser médica no es algo de quita y pon; no es un estado, sino una característica permanente que queda por siempre grabada en la persona. Te podrán tocar casos vayas donde vayas.

Y esto se hace aún más evidente cuando "los casos" somos nosotros mismos, o quienes nos rodean.

Hoy era fiesta y pretendía pasar la tarde en casa de una de mis mejores amigas viendo películas. Ciertas cosas no estaban ocurriendo como suelen ocurrir. Me dio por repostar más cantidad de gasolina de la habitual, en un arranque de gasto irracional. No comenzamos a ver las películas que teníamos planeadas inmediatamente tras mi llegada, sino que por raras situaciones pasamos cerca de dos horas sin hacer nada productivo. Mi amiga, que suele tener el móvil en la otra punta de la casa, por una vez lo tenía junto a ella.

Y sucedió. Sonó el teléfono, escuchó a su interlocutor con voz de preocupación, y a continuación me dijo, mientras tapaba el auricular: "es mi padre, le duele el pecho". Le contesté: "diles que le den una aspirina, que vamos para allá".

Lo más rápidamente posible nos dirigimos a la vivienda de sus padres. Yo me maldecía por lo bajo por mi descuido - ¡no llevaba mi maletín conmigo! aunque sí el fonendoscopio - mientras pensaba las posibles escenas que me podía encontrar al llegar a la casa. Incluso iba rumiando los protocolos de RCP en algún rincón de la cabeza.

Cuando llegamos nos encontramos con la típica escena de pánico contenido. Nadie había dado una aspirina al enfermo porque no las habían encontrado, pero por suerte nosotras nos habíamos llevado una caja en el bolsillo. El padre de mi amiga estaba sentado en un rincón del salón, en su sillón de orejas favorito, hecho casi un ovillo, sudoroso, nauseoso, pálido, con los ojos fuertemente cerrados por el dolor, y con la clásica mano sobre el pecho. Le dolía tanto que apenas acertaba a responder a mis preguntas sobre las características del dolor. Respiraba agitadamente. Inmediatamente le administramos la aspirina, mientras el hermano de mi amiga llamaba al 112. La madre me alargaba, con cara de preocupación, uno de los últimos informes médicos de su marido: "varón de 60 años... estenosis valvular aórtica, con dilatación límite de raíz aórtica; hipertrofia de ventrículo izquierdo; hipertensión arterial mal controlada; hipercolesterolemia"... mi miedo crecía por segundos.

Me pasaron al médico del 112. Le comenté el cuadro de dolor con cortejo vegetativo y los antecedentes del hombre. Cuando colgamos me sentí parcialmente aliviada porque pensé que en seguida enviarían una UVI móvil.

Desde ese momento mi cabeza empezó a funcionar con mayor claridad. Ya se había tomado su antihipertensivo, así que lo siguiente era intentar aliviarle el dolor. En toda la casa no tenían, como es de esperar, ni un rastro de mórficos, así que tiramos de metamizol como último recurso. Por suerte, aparte del ostensible cuadro clínico, no había signos evidentes de fracaso cardiaco (y la auscultación era bastante correcta, ni siquiera llegué a detectar el soplo de la estenosis aórtica), aunque la hipoperfusión periférica iba in crescendo. Le abrigamos con lo primero que encontramos mientras mi amiga y yo nos preguntábamos por qué no habrían llamado antes a la ambulancia. El caballero llevaba 30 minutos con el dolor.

De pronto el hermano de mi amiga, un jovenzuelo vivo y rápido, se ofreció para bajar corriendo a la farmacia si era necesario... le hice una receta de Trinispray, y, antes de que llegase la ambulancia, el padre de mi amiga ya había sido "nitroglicerinizado" a pesar de la ausencia de mi socorrido maletín.

Y menos mal. Porque los días de fiesta en Madrid son terribles, y todas las UVIs debían estar en accidentes de tráfico. Apareció por allí una triste ambulancia de soporte vital básico, muy útil para coger al paciente y salir corriendo, pero muy inútil si ocurre algo grave. Los técnicos subieron al piso sin camilla ni silla, e hicieron bajar al enfermo andando, a pesar de que veían que el dolor se acrecentaba con el esfuerzo de bajar las escaleras.

A continuación mi amiga y yo cogimos el coche y salimos corriendo hacia el hospital.

Siempre he oído decir a mis mayores en las urgencias que "el que llega al hospital es un superviviente". Y así ha sido. A su llegada al hospital el dolor ya había ido cediendo. En el ECG no había cambios evidentes, y la troponina era de 0,00. Todo ha quedado en una angina que los médicos no han podido presenciar, y que, por tanto, no se creen. No obstante, desde mañana el padre de mi amiga llevará siempre la cafinitrina en el bolsillo.

Y yo seguiré "siendo" médica. Sólo que, a partir de ahora, prometo no olvidarme el maletín. No abandonará el maletero de mi coche mientras no sea estrictamente necesario. Que bastante susto hemos pasado ya hoy.

05 diciembre 2006

Agravios comparativos

La que se va a montar aquí...

Era de esperar. El Ministerio de Sanidad finalmente se niega a dar respuesta a las reivindicaciones que le corresponden, no contesta a los dilemas de las jornadas de 32 horas, rechaza bajar el límite de guardias mensuales (que quedó establecido en 7 en el Decreto, pero idealmente debería ser de 5), y, por supuesto, no piensa revisar al alza (léase "adelantar su llegada") el sueldo base establecido en dicho texto. De manera que simplemente se limitan a pasar la patata caliente a las Comunidades Autónomas, en lugar de "estandarizar" unos mínimos de calidad.

Estando así las cosas, es perfectamente comprensible el comunicado de prensa que han publicado las asociaciones de MIR españolas. Lo ideal sería que todas las CCAA obtuvieran una subida similar a la que hemos obtenido en Madrid o la que previamente se obtuvo en Cataluña, y desde luego hay puntos por los que hay que seguir peleando a nivel nacional, como el de las libranzas de guardia. AMIRCAM, AMIRCAV, AMIR, AMIRCYL y la asociación navarra se disponen a convocar series de paros nacionales entre los MIRes durante los próximos meses, para luchar por la inclusión de estas condiciones mínimas en el Estatuto, y que así las mejoras laborales lleguen a todas las autonomías.

Agravios comparativos múltiples se avecinan. La próxima elección de plazas tras el examen MIR del 20/01/2007 va a ser sumamente accidentada, pues a los factores que generalmente barajan todos, hay que añadir los distintos sueldos en cada lugar de trabajo, y las diferentes condiciones laborales que se han ido consiguiendo en las negociaciones con las CCAA.

Pero mayor agravio comparativo va a ser el que suceda en el cambio de año, que va a ser peor que el cambio de milenio. Hablando en claro: quienes hagan guardia el día 31 de diciembre cobrarán 144 euros por sus 24 horas de trabajo continuado. Quienes entren de guardia la mañana siguiente cobrarán alrededor de 4 veces más, esto es, más de 500 euros por un día de trabajo. ¡Ya podían haberlo tenido en cuenta al llegar al acuerdo autonómico! Porque ahora comienzan las tristezas y los intentos de cambios de guardia de última hora.

Está claro que el año que se avecina va a ser agitado en muchos aspectos...