29 septiembre 2006

Huérfanos movilizados

Me han dicho, extraoficialmente, que mi tutora se va el día 16. Como no consolidó plaza, no puede quedarse en mi centro. También extraoficialmente me he enterado de que al menos ha aprobado el examen de la OPE, por lo que no va a estar en paro mucho tiempo. Menos mal.

Así que imagino que más de un residente como yo se encontrará ahora mismo con un peculiar sentimiento de orfandad. Se trata de una situación fácilmente solucionable, porque con la marcha de nuestros tutores llegaran personas que los sustituirán, y, al menos en mi caso, los que llegan eran a su vez tutores en otros centros. Lo malo es que nos va a tocar elegir de nuevo. Mi disyuntiva va a ser entre una de las tutoras del centro que sí tenía plaza en propiedad, y uno de los recién llegados, que era tutor en otro centro de la misma ciudad. Qué mal, qué mal, tener que elegir. Apenas conozco a la que tiene plaza fija, y al otro no lo conozco más que por comentarios. Qué estrés.

Mientras los pobres huerfanitos nos reorganizamos, nuestras mesas de representantes han sido constituidas en los distintos hospitales. En la Comunidad de Madrid, se han creado dichos grupos y a continuación se han repartido las tareas pendientes para poner en marcha la huelga de residentes. Por poner un ejemplo, a la suma de Gregorio Marañón+Niño Jesús+La Princesa se le ha encargado la revisión del texto del Estatuto MIR para proponer todos los cambios posibles. Otros conjuntos de hospitales están encargándose de establecer el contacto con los sindicatos, otros de la campaña mediática que buscará el apoyo de otros médicos (y futuribles), los pacientes y el público general, y otros se van a dedicar a los trámites para fundar oficialmente la flamante Asociación de Residentes de la comunidad de Madrid ("ARMA" o "AMIRCAM", ya veremos), dado que AEMIR se convierte en poco más que un ente virtual cuando tratamos de hablar con ellos en persona.

Esto marcha.

Además se prepara otra sarta de movilizaciones. Los médicos de Atención Primaria, y la plataforma 10 minutos, han convocado un paro de 24 horas en todos los centros de AP de España, para el día 10 de Noviembre. Ojalá veamos algún tipo de avance.

23 septiembre 2006

¿Doctora, yo?

Los astros se conjuran.

De pequeña yo quería ser profesora. Hablamos de los tiempos en que ni siquiera sabía distinguir entre profesora y maestra. Esa idea fue de la mano de la de querer escribir durante muchos años. Profesora, ¿de qué? Ah, pues no sé, de lengua, o de música, o qué se yo. Pero profesora.

Hasta que de pronto en 4º de la ESO, durante una entrevista, me preguntaron a qué me quería dedicar, y sin saber cómo, dije "quizá haga Medicina". No sé de dónde carajo salió esa especie de iluminación repentina, que alarmó sobremanera a mis padres cuando otras personas les dijeron que habían visto la entrevista en la tele, pero el caso es que, cuando lo dije, lo dije queriendo realmente hacer Medicina... y desde entonces ya no me he visto haciendo otra cosa.

Hubo muchas personas que intentaron disuadirme. Con especial cariño recuerdo el consejo del que había sido mi profesor de inglés dos años antes, que me comentó: "Isabel, las cosas para los profesores están muy malas, pero tampoco creas que la Medicina es la panacea".

De modo que durante el Bachillerato abandoné el Conservatorio y me dediqué con ahínco a subir mi nota para poder hacer Medicina, mientras algunos de mis profesores del instituto me recordaban, a intevalos regulares, que "desperdiciaba mi capacidad" haciendo una carrera de Ciencias de la Salud en lugar de una Ingeniería. Sin embargo, a día de hoy, aún no puedo considerarlo un error.

Más tarde vino la elección de especialidad, que fue más bien tardía e igualmente debatida por mis familiares y quienes creían que sabían mejor que yo lo que hacía. ¿Médico de Familia? ¿Por qué conformarse con eso? Qué tontería, si puedes hacer algo más. Obviamente volví a elegir siguiendo una corazonada, y aunque llevo poco tiempo tampoco tengo motivos aún para arrepentirme. Cada vez me siento más a gusto en esta especialidad.

Una compañera R1 de Intensivos, que es la mayor de todos los residentes del hospital porque anteriormente ejerció casi 15 años como médico de primaria, me intentaba convencer de que este año me presentase de nuevo al MIR y que cambiase de especialidad. Sus argumentos: que la primaria está muy mal. Eso ya lo sabemos, no es suficiente. "Con las aspiraciones que tú tienes..." se lamentaba, mirándome con pena. Y yo pensaba... ¿pero de qué aspiraciones me habla?

Y el otro día de pronto me dio por pensar en algo que ni había considerado. ¿¿Y si me meto a hacer el Doctorado?? ¿Qué mejor manera de buscar mejorar? El primer escollo, el dinero, me lo solucionaron los astros al enviarme a mi cuenta un dinero que no esperaba, al parecer una devolución de una provisión de fondos que hice hace unos meses. A continuación, debieron ser las musas las que revolucionaron el cerebro de los mandamases de la UAM haciéndoles creer que los de Primaria necesitamos ser doctores... con lo que han permitido que las preinscripciones a los cursos de doctorado nos las firmen los docentes de los centros de salud, médicos de Primaria como nosotros, aunque no sean Doctores, para que así nos animemos más a apuntarnos. Y por último, mi compañera, la R1 con más experiencia del hospital, me dijo: Isabel, ¡si yo soy Doctora!... ¿quieres que te dirija la tesis?.

Así que aquí estoy, removida por la corazonada, comiéndome las uñas, porque parece que todas las circunstancias se conjuran para que me apunte al Doctorado. Me pregunto si no será algún tipo de señal. De la pereza inicial he pasado a planteármelo seriamente. ¿Doctora, yo? No sé, no sé... pero quizá el destino quiera que esta sea mi forma "complicada" de escribir y de llegar a ser Profesora...

14 septiembre 2006

M.I.R.

No, no nos confundamos... Esto no va a ser E.R., va a ser M.I.R. Resulta que a Telecinco se le ha terminado de cruzar los cables y está preparando una nueva serie basada en las vidas de un grupo de residentes.

Me da miedo pensarlo. ¿Quién no recuerda cómo subieron las notas de corte cuando Telecinco estrenó Periodistas? Imaginad, las facultades de Medicina con notas de corte de 9,09. Porque obviamente darán una visión bucólica de cómo viven los residentes en España. Y todo el mundo pensará que tenemos mucho morro porque vivimos muuuuuuuuy bien.

No lo harán en tiempo real para que los espectadores vivan lo que es una guardia de puerta. No retratarán los problemas que tenemos para vivir con nuestros sueldos. No habrá auténticos adjuntos repachingados en sillones, no habrá peleas entre los protagonistas para aparecer en el parte de quirófano. Y por supuesto, todos se liarán unos con otros, porque es obvio que el residente vive para ligar.

Al menos espero que tengan cada uno una especialidad, no como los tontorrones de Hospital Central, que lo mismo te operan un aneurisma intracraneal que te amputan una pierna de rodilla para abajo. Ah, y una sugerencia: que los primeros capítulos estén dedicados al propio examen MIR. Y que haya una sección permanente dentro de la serie en la que aparezcan escenitas de "clasificación" de puerta, al estilo de los gags de House en consultas.

Ah, y... ¿De verdad resultará que los Resis de Familia existen?

Me ofrezco como guionista si necesitan a alguien. Pero por favor, señores de Telecinco, páguenme en negro, que he firmado la exclusividad. De paso, no estaría mal que estrenasen la serie el primer día de huelga de MIRes.

Aquí os dejo las fotos de los hipotéticos protagonistas... a ver qué os parecen...

Amparo Larrañaga. A mí me da la sensación de ser adjunta de Endocrinología. No me preguntéis por qué.

Dudo que sea así, el sex-appeal de la endocrinología debe ser nulo si atendemos a cuántas veces aparece en las series de hospitales... La pondrán de directora.




Daniel Freire. Dicen que salió en una serie que se llamaba Motivos Personales. Yo, como sólo veo la tele puntualmente para no perderme House, no sé si es verdad ni sé si es bueno.
Pero no me digáis que no tiene cara de Traumatólogo...





En cuanto a Nuria Gago, me huelo me huelo que la quieren convertir en la Cameron de la serie. Internista o cardióloga, vaya usted a saber.
De todos modos es la única por ahora con cara de R1 semipardilla. Muy mona ella. Que tenga cuidado con el traumatólogo, que atendiendo al tópico será un picaflor.





Pau Roca. Sigo con mi (mal) ojo clínico, este tiene pinta de ser R mayor de psiquiatría. O algo de eso.
Personalmente me recuerda a un compañero de Radiología. Pero no sé yo si en una serie de residentes darían prioridad a poner a un psiquiatra o a un radiólogo. Muchos chicos se ven por esta serie... no es realista.





Y por último, Rodolfo Sancho. No me digan más, quieren que éste sea el House de la serie. Pues lo llevan claro. Le faltan años, arrugas y expresividad. Además, seguro que no cojea tan bien como él...








Para ser totalmente sincera, llego a dudar de que esta serie se estrene, me parece demasiado surrealista con los tiempos que corren. De todos modos, que nos pasen una invitación para escribir los distintos capítulos o al menos para ejercer de asesores. Al menos así se merecerá llevar ese título...

Edito el 12-10-2006: Las últimas noticias aseguran que los protagonistas de la serie serán Ruth Díaz, Daniela Costa, Nuria Gago, Pau Roca y Beatriz Argüello.

08 septiembre 2006

House, sin bastón ni "Cod-Efferalgán"

Cambios en la tele y cambios en mi rutina diaria.

Supongo que los seguidores de esta serie ya habréis visto el capítulo primero de la tercera temporada. Y supongo que os quedaríais de piedra, como yo, al ver a House haciendo "footing" y llegar al hospital sin bastón... y sin Vicodin. Os confesaré que no entendí el capítulo lo suficiente como para averiguar por qué carajo ya no lo usa, ¿quizá la bala le curó la pierna? ... no sé; si alguno lo sabe, que me lo explique (se conoce que aún tengo que mejorar mi inglés).

Al igual que la vuelta al hospital de un House totalmente cambiado, para mí estos primeros días como R1 del centro de salud están suponiendo un manojo de novedades. Conocer a todos los médicos del centro, observar cómo los representantes farmacéuticos hacen cola pacientemente con cita previa, escuchar las historias raras que cuentan algunos de los pacientes habituales de la consulta... en el fondo es incluso divertido, y me estoy dando cuenta de que el horario de tarde me gusta más de lo que esperaba. Me permite no tener que madrugar y hacer todo tipo de trámites por la mañana, comer con tranquilidad y volver a casa a una hora razonable.

Tenemos una cartera de pacientes bastante jóvenes, al contrario de lo que esperaba. Y me ha chocado la cantidad de patología tiroidea que presentan. En los 3 primeros días ya he revisado 4 o 5 temas referentes a dicha glándula, y he tenido que repasarme algunos tratamientos básicos que había olvidado. Me hace gracia eso que dicen muchos de que los médicos de familia tienen una vida cómoda... no sé cómo, no pueden dormirse en los laureles, tienen que saber absolutamente sobre cualquier tema... Incluso tienes que saber explicar a los pacientes lo que otros especialistas no se han molestado en explicarles acerca de sus tratamientos, muchas veces incomprensibles, por lo novedosos. No tienes excusa, tienes que estar al día.

Os pondré un ejemplo. Una chica joven con enfermedad de Graves comienza tratamiento con Metimazol. Como te cuenta que tiene una nueva pareja, se le advierte expresamente que no se le vaya a ocurrir quedarse embarazada justo ahora. ¿Qué creéis que ocurre? Que un mes y pico más tarde se confirma su estado de buenaesperanza. El ginecólogo, alarmado, la envía urgentemente al endocrinólogo para que le cambie el Metimazol por PTU. Y la chica viene nerviosísima a tu consulta porque el endocrinólogo no ha querido cambiarle el Metimazol por PTU.

Tratando de justificar de algún modo la decisión contradictoria de este especialista (porque crees recordar que no se aconseja utilizar Metimazol en el embarazo - pregunta de MIR), haces una revisión ultrarrápida del tema. Resulta que se puede utilizar el Metimazol en el embarazo, y por eso el endocrinólogo se lo dejó pautado. En el tratamiento a una persona no embarazada, se utiliza el Metimazol a dosis plenas y se hace suplementación con hormona tiroidea, pero en las embarazadas se utiliza Metimazol a dosis mínimas y no se hace suplementación. La idea es dejar que en la gestante persista un leve hipertiroidismo para evitar los posibles efectos inhibidores del tiroides fetal.

El PTU presenta ciertas desventajas frente a Metimazol. Es un fármaco extranjero que precisa petición previa y tarda meses en llegar (para cuando lo tengamos aquí, es posible que nuestra embarazada ya haya dado a luz). Además, aunque se ha mencionado de manera dudosa que el Metimazol puede producir en el feto aplasia del cuero cabelludo o persistencia del ductus vitelino, el PTU no se queda atrás, con efectos teratogénicos como luxación congénita de cadera, criptorquidia, hipotonía muscular, sindactilias... El riesgo de hipotiroidismo neonatal existe con ambos fármacos, pero en el caso del PTU además se han llegado a dar casos de bocio, que aún no han aparecido con Metimazol. En cualquier caso, el hipotiroidismo producido por cualquiera de ellos es reversible con un tratamiento correcto en los primeros días de vida.

No es que estos datos conviertan al Metimazol en el fármaco de elección, pero nos sirven para explicarle a la joven futura-mamá que el endocrinólogo tenía sus motivos para no cambiarle el fármaco. Todos sabemos que este tipo de explicaciones corresponderían al otro especialista, que además dispone de más tiempo para ver a cada paciente. Pero... ¿para qué están los médicos de familia, si no? :)

04 septiembre 2006

Vuelta a la realidad

Fin del periodo vacacional, que no del estío. Seguimos bajo una ola de calor capaz de derretir las farolas, y para colmo en La Princesa se ha averiado el aire acondicionado...

Ayer tuve la primera guardia post-vacaciones. Lo del síndrome postvacacional en mi caso no se suele cumplir. Más bien me queda una especie de sensación espesa de no haber tenido vacaciones. Madrid cansa por sí misma, basta con tener que entrar al Metro de nuevo para perder la gratificante sensación de alivio que se tiene cuando se regresa después del verano.

Y el problema no es el síndrome postvacacional del médico, sino más bien el síndrome postvacacional del resto del mundo. Resulta que antes de las vacaciones venía a urgencias todo tipo de gente diciendo que "prefería que les revisasen" antes de irse, "por si acaso". Ahora te encuentras a toda clase de descuidados que, por no haber ido al médico durante las vacaciones, traen auténticos desastres para ser solucionados. Abscesos dejados crecer sin piedad, sinus pilonidales infladísimos, úlceras de decúbito que curiosamente se han agrandado en el último mes...

Además tuvimos un preaviso... al parecer, en un lugar cercano al hospital, en Avenida de América, un bidón con ácido cianhídrico había tenido un escape, afectando a unas monjitas que estaban cerca. Cuando nos llegó el aviso nos dijeron que se trataba de un escape de óxido nítrico, lo cual me descolocó totalmente. Tendríais que haber visto a todos los residentes buscando rápidamente información sobre dicho tipo de intoxicación, que de pronto no nos sonaba a ninguno. Menos mal que al final no vimos a ningún afectado, porque la información que nos habían dado en el preaviso era, efectivamente, incorrecta (no es lo mísmo óxido nítrico, NO, que ácido cianhídrico, HCN). Nos habríamos visto en un pequeño aprieto.

Aunque ambos son donadores de nitrógenos, la clínica de ambas intoxicaciones son bastante distintas. El óxido nítrico al pasar a la atmósfera sufre transformación hacia óxido nitroso. Su principal efecto es el de irritar piel y mucosas, afectando tanto a las externas (conjuntiva sobre todo) como a las internas (pudiendo provocar EAP y/o destruir las paredes alveolares si se inhala en grandes cantidades). O sea, que nosotros estábamos preparándonos para recibir insuficiencias respiratorias y hacer profilaxis intensiva de edema agudo de pulmón. En cambio, el ácido cianhídrico provoca imposibilidad para la unión del O2 a la hemoglobina, haciendo prácticamente inútil el tratamiento con O2, salvo que se administre en cámara hiperbárica. Además, ante una intoxicación por HCN habría que administrar nitrito de amilo, cosa que ni se nos habría ocurrido en el caso del NO.

Simplemente comento esto para haceros llegar la idea de que los médicos, sin la información correcta del resto del operativo de urgencias, podemos llegar a estar muy desamparados. Las urgencias tienen ese pequeño toque de imprevisibilidad. En esta ocasión daremos gracias porque no ha ocurrido nada. Ha sido una vuelta a la realidad cotidiana tan brusca como un mazazo.

PD: Hoy es 4 de septiembre. ¿Finalmente se hizo huelga en algún centro?