04 septiembre 2006

Vuelta a la realidad

Fin del periodo vacacional, que no del estío. Seguimos bajo una ola de calor capaz de derretir las farolas, y para colmo en La Princesa se ha averiado el aire acondicionado...

Ayer tuve la primera guardia post-vacaciones. Lo del síndrome postvacacional en mi caso no se suele cumplir. Más bien me queda una especie de sensación espesa de no haber tenido vacaciones. Madrid cansa por sí misma, basta con tener que entrar al Metro de nuevo para perder la gratificante sensación de alivio que se tiene cuando se regresa después del verano.

Y el problema no es el síndrome postvacacional del médico, sino más bien el síndrome postvacacional del resto del mundo. Resulta que antes de las vacaciones venía a urgencias todo tipo de gente diciendo que "prefería que les revisasen" antes de irse, "por si acaso". Ahora te encuentras a toda clase de descuidados que, por no haber ido al médico durante las vacaciones, traen auténticos desastres para ser solucionados. Abscesos dejados crecer sin piedad, sinus pilonidales infladísimos, úlceras de decúbito que curiosamente se han agrandado en el último mes...

Además tuvimos un preaviso... al parecer, en un lugar cercano al hospital, en Avenida de América, un bidón con ácido cianhídrico había tenido un escape, afectando a unas monjitas que estaban cerca. Cuando nos llegó el aviso nos dijeron que se trataba de un escape de óxido nítrico, lo cual me descolocó totalmente. Tendríais que haber visto a todos los residentes buscando rápidamente información sobre dicho tipo de intoxicación, que de pronto no nos sonaba a ninguno. Menos mal que al final no vimos a ningún afectado, porque la información que nos habían dado en el preaviso era, efectivamente, incorrecta (no es lo mísmo óxido nítrico, NO, que ácido cianhídrico, HCN). Nos habríamos visto en un pequeño aprieto.

Aunque ambos son donadores de nitrógenos, la clínica de ambas intoxicaciones son bastante distintas. El óxido nítrico al pasar a la atmósfera sufre transformación hacia óxido nitroso. Su principal efecto es el de irritar piel y mucosas, afectando tanto a las externas (conjuntiva sobre todo) como a las internas (pudiendo provocar EAP y/o destruir las paredes alveolares si se inhala en grandes cantidades). O sea, que nosotros estábamos preparándonos para recibir insuficiencias respiratorias y hacer profilaxis intensiva de edema agudo de pulmón. En cambio, el ácido cianhídrico provoca imposibilidad para la unión del O2 a la hemoglobina, haciendo prácticamente inútil el tratamiento con O2, salvo que se administre en cámara hiperbárica. Además, ante una intoxicación por HCN habría que administrar nitrito de amilo, cosa que ni se nos habría ocurrido en el caso del NO.

Simplemente comento esto para haceros llegar la idea de que los médicos, sin la información correcta del resto del operativo de urgencias, podemos llegar a estar muy desamparados. Las urgencias tienen ese pequeño toque de imprevisibilidad. En esta ocasión daremos gracias porque no ha ocurrido nada. Ha sido una vuelta a la realidad cotidiana tan brusca como un mazazo.

PD: Hoy es 4 de septiembre. ¿Finalmente se hizo huelga en algún centro?

2 comentarios:

W. dijo...

Hola. Soy un estudiante de medicina (4º) que encontró tu blog hace unos días. Me parece genial tu forma de entender la medicina y como te has currao el Mir. Me queda un poco lejos, pero me estoy planteando hacer familia por las mismas razones que tu dijiste. Un abrazo enorme.

Mucho animo en esta vuelta al trabajo (wuien pudiera estar ya ahi)

sugar10 dijo...

Hola!!! cuanto tiempo! Esto de las sustancias equivocadas, nos pasa a todos, en ocasiones el personal del centro coordinador, no copia bien el aviso, te pasan un codigo de sustancia diferente, te repasas el tema antes de llegar y cuando llegas...oh ! sorpresa...no era eso sino otra cosa y los bomberos te miran raro...diciendo donde van con ese material...si esto es...X...
La información en el mundo de las urgencias se pierde tanto como en el cuento del coronel y el eclipse.
Saludos a todos!