16 julio 2006

Supermán en asistolia - Lex Luthor y la burbuja inmobiliaria

Imaginad simplemente por un momento que estáis de guardia de puerta y aparece el SAMUR trayendo a Superman intubado, siendo intentado reanimar, y en asistolia franca. ¿No lo fliparíais mucho, mucho? Pues con toda la profesionalidad del mundo alguien dió datos en admisión y consiguió que lo pasaran a camas...

No pretendo reventarle la película a quien aún no la haya visto. El caso es que Superman Returns me ha dejado, globalmente, una buena impresión. A grandes rasgos:
  • Es demasiado larga
  • Da más de una sorpresa
  • Ha tomado nota de las técnicas de Matrix y del control de las variables físicas en los efectos especiales actuales. Eso convierte las escenas de acción en auténticos episodios de mordisqueo de uñas. No os perdáis el "remake" del rescate del Air Force One.
Volviendo a lo de antes. Me queda la duda de si Superman entró en asistolia por un precioso neumotórax o por una broncoconstricción masiva secundaria a heridas incisas por cristales de kriptonita. Porque la radiactividad no debería tener efectos tan rápidos, o al menos eso creo. Más bien da la sensación de que Superman fuera ligeramente "atópico".

La que, definitivamente, es patológica, es la tendencia al intento de dominación del mundo de Lex Luthor. Parece mentira, lo que pueden hacer algunos por conseguir un pisito. Con lo fácil que es buscarse una hipoteca como cualquier persona normal. Pues no, aquí el caballero calvo (un irreconocible Kevin Spacey) prefiere montarse un nuevo continente radiactivo a base de cristales oscuros. Con lo triste y poco luminosa que resulta la costa de kriptonita.

Ya lo dije yo cuando ví Superman I: el ejemplo de este villano hará mucho daño. Y no me equivoqué. Han sido muchos quienes le han copiado. Y como la burbuja inmobiliaria siga creciendo al ritmo actual, más de uno tratará de crearse su propio continente con tal de "sacar tajada".

Notita informativa para quienes no hayáis visto aún la secuela: no perdáis de vista al niño asmático. Tiene tela. A saber qué les ponen hoy día en el Ventolín.

1 comentario:

dino dijo...

Me encantó la película y me quedo, efectivamente, con el ventolín del niño y con la adrenalina que intentan pincharle al Super :)