04 junio 2006

Guardias y churros

Para mi primera guardia de 17 horas, que en la práctica se convirtió en una de 24 porque las mañanas también las paso en urgencias, fui mejor preparada que para la de "mochila". Esta vez sí recordé llevarme la linterna, el bolígrafo y el fonendoscopio. Y, estratégicamente, me di una vuelta por lencería a la hora de comer, y conseguí que me dieran 2 uniformes nuevos por todo el morro. Digo por todo el morro, porque a los de Familia no nos dan uniforme en el hospital, sino que tenemos que esperar a que nos lo entreguen en la Gerencia de Atención Primaria.

La ventaja de ser la que está de guardia ese día es que te dejan elegir todo, incluyendo dónde quieres estar. Las urgencias del hospital de la Princesa se dividen en: urgencias médicas, urgencias de cirugía, urgencias de traumatología, emergencias, y consultas concretas de ORL, oftalmología... Por ahora roto en urgencias médicas, y la guardia del día 2 fue allí también. Los R1 podemos elegir entre estar en "rápidos" (consultas para atención a personas que vienen de urgencias pero no están graves) o en "clasificación", mientras que los mayores también pueden estar en "camas" o en "observación". Yo decidí permanecer por la mañana en clasificación y dejar la marcha para más tarde.

Clasificación puede ser caótica o aburrida, según la hora del día. El aburrimiento mayor suele coincidir con las horas de partido de fútbol en la tele. El caos mayor suele coincidir con las horas de aburrimiento de las personas mayores en sus casas. Se forman largas colas de jubilados que tienes que intentar despachar lo antes posible, despejando balones hacia uno u otro lado de la portería: tú a trauma, tú a ojos, tú a cirugía, tú a medicina. Como curiosidad apuntaré que la mayor parte de las veces puedes predecir lo que le pasa a la persona antes de que abra la boca: si entra a verte con gafas de sol, suele ser una persona operada de cataratas con una infección secundaria. Si entra cojeando, rara vez se salva de ser una artrosis reagudizada. Si lleva un mono azul o blanco, generalmente tienes ante tí un accidente de trabajo. Y el que llega en camilla de ambulancia suele ser, grosso modo, o una insuficiencia respiratoria para camas de medicina, o una fractura de cadera para camas de traumatología. Pero otras veces el asunto no está tan claro, y necesitas acudir a tus mayores para que te aclaren si una luxación de la ATM va a traumatología o a cirugía, o si un ataque de ciática por compresión por hernia discal tienes que derivarla a traumatología o pasarla a rápidos de medicina. Todo es cuestión de ir quedándose en la memoria con ciertas normas semi-arbitrarias.

Tras la comida pasé a rápidos. Tuve curiosidades como una pericarditis lúpica, una artritis reumatoide tratada con acupuntura, una mononucleosis infecciosa, o una señora con obstrucción intestinal que resultó ser la madre de un amigo mío. Además pasó por allí un caballero de triste figura quejándose de lumbociatalgia, que huyó corriendo de urgencias en cuanto le propuse ponerle diclofenaco intramuscular. Lo cierto es que, si no hubiera sido por el sueño que empezaba a acumular, habría disfrutado bastante del día. Nos sentíamos muy arropados por los R mayores y por las magníficas adjuntas de Urgencias, que permanecían al pie del cañón para sacarnos de dudas y apuros, sin suplantar nuestras funciones.

La Princesa tiene un aspecto muy bien cuidado, que son las comidas. Los R de guardia tienen derecho a pensión completa, con acceso a comida, cena y desayuno en la cafetería de personal. Me reí muy a gusto cuando pasé por caja sin pagar, llevando la bandeja llena de platos ricos, mientras me acordaba de las peleas que teníamos con los camareros cuando éramos estudiantes, puesto que nunca querían cobrarnos el precio oficial de la cafetería de personal, y trataban de subirnos un euro o dos por cabeza. Cabracho a la plancha, patatas guisadas, natillas... repones fuerzas y vuelta a la carga.

El turno nocturno es bastante tranquilo, de modo que nos podemos permitir el lujo de "partir" para dormir. La mitad de los Rs duermen media noche mientras los otros atienden a quienes llegan, y la otra mitad duermen durante la otra media noche. Hay un cuartito para los Rs pequeños al que se llega atravesando el pasillo de observación, y los Rs mayores suben a dormir a la planta 11, donde el gerente ha montado unos dormitorios estrechos que se abren y cierran con la tarjeta identificativa del hospital. Hay quienes prefieren dormir en el primer turno y quienes prefieren el segundo, pero algo en lo que todos parecen estar de acuerdo es en que los cuartitos de la planta 11 son peores que las camas de la observación. Por ahora no puedo opinar, el año que viene os contaré.

Y cuando por fin acaba la noche y le pasas los pacientes a los que entran al nuevo turno, puedes con toda la alegría del mundo irte a la cafetería y comerte un plato de churros calentitos. Son las mejores horas, las que te permiten charlar con tus compañeros y reírte de las aventuras y desventuras de la urgencia. Las guardias no serían lo mismo sin ellos (sin los compañeros, ¡no sin los churros!)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Dr marti dice :

Oye q rico! por lo menos se ve q la has pasado super para ser la primera guardia... q envidia aun no estar en mi area .. de madrid... cada experiencia tuya escrita en el blog me convence mas q la eleccion de familia valio la pena a pesar de las criticas de mis amigos y mi familia.

Saludos y dale duro

luis dijo...

Hola Isa! soy Luis, un seguidor de tu blog desde hace ya muuuucho tiempo... nada decirte que me gusta cada dia mas lo q escribes aqui y que por Dios no dejes de hacerlo ni un solo dia!!! Elegire familia este proximo mir y leer tus experiencias reafirma cada dia mas mi futura eleccion. Q arte tienes hija mia!!!!