05 octubre 2005

LENTEJAS DE SUPERVIVENCIA

Estoy emocionada de pensar que por fin nos acercamos al final de la primera vuelta. Y más emocionada aún estaba ayer porque al fin alguien había logrado explicarme las glomerulonefritis de una manera entendible. Tan contenta estaba (escalón “Sí, ¡se puede!”) que decidí que tenía que marcarme un homenaje culinario para celebrarlo, y de pronto, de una manera que yo describiría como parásita, apareció en mi mente un plato de lentejas empedradas. Ya sé que, estudiando nefro, la idea parásita más común son las judías. Pero esas no me gustan tanto como para que se me aparezcan, os lo aseguro.

Una de las cosas malas de salir varios meses de casa para estudiar, y sobre todo si es la primera vez que una lo hace, es que se echan de menos los platos que mamá preparaba. Y que una se da cuenta de que no sabe prepararlos o de que no tiene los utensilios necesarios. Pero ayer, en un golpe de optimismo, me pasé por el Mercadona y compré lo siguiente:

– Un paquete de lentejas de cocción rápida (0,60 €)
– Un paquete de arroz vaporizado (0,80 €; la verdad es que lo utilizo mucho)
– Un botecito de laurel molido (0,65 €)
– Una caja de pastillas de caldo de jamón (0,78 €)
– Una caja de pastillas de caldo de carne (0,37 €)
– Una caja de pastillas de caldo vegetal (0,60 €)
– Una sarta de chorizo dulce extra (1,59 €)

Como véis, todo “de mentirijilla” y super-barato, excepto el chorizo (no es lo mismo el plato de lentejas sin su chorizo, jajaja). Y ¿qué decíamos? ¿que no teníamos olla exprés en casa? Da igual. En un simple cazo me he preparado unas lentejas para hoy que estaban buenísimas igualmente. Por si os interesa, tomad nota: hacéis 750 ml de caldo con agua hirviendo, laurel molido, comino en polvo (yo ya lo tenía en casa), ½ pastilla de caldo de jamón, ¼ de pastilla de caldo de carne y ¼ de vegetal. Dejad enfriar; desgrasadlo con una cuchara. Y después añadís la cantidad deseada de lentejas (un par de puñados) y de arroz vaporizado (un puñado), y uno o dos cachitos del chorizo, y lo dejáis cocer a fuego lento unos 35 minutos (ojo, porque depende de la dureza del agua de cada región). ¡Os sorprenderéis de lo ricas que saben, aunque sean de mentira! La comida de supervivencia es así...

Y hablando un poco de todo, ¿cuántos hicísteis el simulacro VIII de este lunes (del libro morado)? Vaya sorpresita, ¿no?. Yo me quedé a cuadros cuando ví que tocaba simulacro. No obstante lo acabé muy contenta. Cuando, durante el prólogo, hice mi primer simulacro de ese libro y saqué 183,74 netas sufriendo como un mal bicho por la falta de tiempo, no imaginaba que unos meses más tarde sacaría 221,6 netas en tan solo 2 horas y media. Por cierto, hay varios errores. Pregunta 42, la respuesta correcta es la 2. Pregunta 142, falta la respuesta 5. Pregunta 202, la respuesta 3 está incompleta. No sé si decírselo por email a los del curso, últimamente no me contestan (salvo el Dr. Baladrón, que la semana pasada respondió directamente a un correo mío). Y no hablo con Pedro, mi tutor, desde hace un par de meses (o eso me parece). Me siento un pelín olvidada...

Bueno, os dejo. Si os apetece otro día os doy la receta de la tarta de queso. :D...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

jajaja muy buena idea...cocina de supervivencia! para no comer solo pasta y ensaladas...de todos modos en mercadona hay muchos productos que ayudan un monton...saludos a todos

sugar10 dijo...

Isaaaa porfa la receta de la tarta de queso....que estoy agobiada!! y esa tarta me recuerda a las "chicas de oro", que cuando tenian un mal dia comian tarta de queso, saludines

sugar10 dijo...
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sugar10 dijo...

os ha llegado el sim 10? asludos